Te sabes cuatro acordes abiertos, la canción te encanta y aun así no consigues cantarla: queda demasiado grave o demasiado aguda para tu voz. La solución no es aprender diez acordes nuevos con cejilla completa, sino colocar una pieza de plástico y metal sobre el mástil. La cejilla, también llamada capo o capotraste, resuelve ese problema en cinco segundos.
Qué hace realmente una cejilla
La cejilla presiona todas las cuerdas contra un traste determinado. A partir de ese punto, el instrumento se comporta como si tuviera una cejuela nueva: las cuerdas al aire ya no suenan como mi, la, re, sol, si, mi, sino más agudas.
La consecuencia práctica es enorme. Sigues tocando exactamente las mismas posiciones que ya conoces, pero suenan en otro tono. Cada traste que avanzas sube el resultado un semitono.
| Posición que tocas | Cejilla en traste 1 | Traste 2 | Traste 3 | Traste 5 |
|---|---|---|---|---|
| Do (C) | Do# | Re | Re# | Fa |
| Sol (G) | Sol# | La | La# | Do |
| Re (D) | Re# | Mi | Fa | Sol |
| La menor (Am) | La#m | Sim | Dom | Rem |
| Mi menor (Em) | Fam | Fa#m | Solm | Lam |
Para calcularlo mentalmente basta con recordar el orden de los semitonos: do, do#, re, re#, mi, fa, fa#, sol, sol#, la, la#, si, y vuelta a empezar. Con la cejilla en el traste tres, cuentas tres pasos hacia adelante desde el acorde que estás digitando.
Para qué se usa en la práctica
- Adaptar la canción a tu voz. Si el estribillo se te va de rango, mueve la cejilla uno o dos trastes hasta encontrar la altura cómoda.
- Tocar tonos difíciles con acordes fáciles. Una canción en mi bemol se vuelve accesible tocando posiciones de re con la cejilla en el traste uno.
- Cambiar el color del sonido. Cuanto más arriba se coloca, más brillante y más parecido a una guitarra pequeña suena el instrumento.
- Tocar con otra guitarra. Dos guitarristas pueden interpretar el mismo tono con posiciones distintas, y la mezcla de registros enriquece el acompañamiento.
- Reproducir grabaciones tal cual. Muchísimas canciones populares están grabadas con capo, y sin él nunca terminan de sonar igual.
Cómo colocarla correctamente
Casi todos los problemas de sonido con cejilla vienen de una colocación descuidada. Cuatro reglas resuelven la mayoría.
- Colócala justo detrás del traste, cerca de la barra metálica pero sin taparla. Si queda en el centro del espacio entre trastes, las cuerdas trastean o se desafinan.
- Mantenla paralela al traste. Una cejilla inclinada presiona más unas cuerdas que otras.
- Usa la presión mínima necesaria. Apretar de más estira las cuerdas y sube su afinación, sobre todo en las más finas.
- Reafina después de ponerla y compruébalo tocando un acorde y una nota aguda. Es normal necesitar un pequeño ajuste.
También conviene revisar el estado de la goma. Una cejilla vieja, con la banda de silicona endurecida o desgastada, deja de sellar bien y produce zumbidos difíciles de diagnosticar.
Tipos de cejilla
- De muelle o pinza: la más común. Se pone y se quita con una mano, ideal para cambios rápidos en directo. La presión no es regulable.
- De tornillo: permite ajustar exactamente cuánta fuerza aplica. Más precisa, algo más lenta de mover.
- De correa o elástica: económica y ligera, aunque suele envejecer peor.
- Parcial: cubre solo tres o cuatro cuerdas y sirve para crear sonoridades abiertas sin cambiar la afinación de la guitarra.
Un detalle importante: las guitarras clásicas tienen el mástil más ancho y plano que las acústicas de cuerda de acero, así que conviene elegir una cejilla adecuada al instrumento en lugar de forzar la misma para todo.
Cómo encontrar el tono adecuado para tu voz
Buscar el tono cómodo es un procedimiento sencillo que casi nadie explica, y que evita muchas frustraciones al empezar a cantar acompañándose.
Empieza tocando la canción sin cejilla y canta el fragmento más exigente, que normalmente es el estribillo y no la estrofa. Si te quedas corto en las notas altas, sube la cejilla de traste en traste hasta que esas notas salgan sin tensión. Si en cambio la parte grave se pierde y no suena, has ido demasiado arriba: baja un traste. Es habitual que la zona cómoda ocupe dos o tres trastes, y dentro de ese margen puedes elegir según el color que prefieras.
Un consejo útil es probar siempre de pie y con el volumen de voz que usarías realmente delante de otras personas. Cantando bajito, en el sofá, casi cualquier tono parece aceptable, y luego en el momento de tocar aparece el problema.
Por último, anota en la letra de la canción en qué traste te funciona la cejilla y con qué posiciones la tocas. Esa pequeña nota ahorra el trabajo de volver a buscarlo cada vez y, con el tiempo, te da un mapa muy claro de cuál es tu rango vocal real.
Mitos frecuentes
Circula la idea de que usar cejilla es “hacer trampa” o cosa de principiantes. No lo es: guitarristas profesionales la utilizan a diario, precisamente porque permite conservar el sonido de las cuerdas al aire en tonos donde de otro modo sería imposible.
Sí es cierto, en cambio, que no debe sustituir al aprendizaje de los acordes con cejilla hecha con el dedo índice. Son recursos complementarios: uno te da libertad de tono inmediata, el otro te da independencia cuando no llevas capo encima. Lo razonable es practicar ambos.
Otro punto a tener en cuenta es la afinación general del instrumento. Colocar la cejilla muy arriba, a partir del traste siete, reduce mucho la longitud vibrante de las cuerdas y hace más evidente cualquier problema de entonación de la guitarra.
Conclusión
La cejilla es probablemente el accesorio con mejor relación entre precio y utilidad para un guitarrista. Con un pequeño cálculo de semitonos y una colocación cuidadosa, amplía enormemente el repertorio que puedes acompañar y cantar cómodamente.
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