Una persona inconsciente que respira por sí sola corre un peligro que no siempre resulta evidente: si está boca arriba, la lengua puede desplazarse hacia atrás y bloquear la vía aérea, y cualquier vómito o secreción puede pasar a los pulmones. La posición lateral de seguridad resuelve ambos riesgos con una maniobra sencilla que cualquier persona puede aprender.
Este artículo tiene fines educativos y no sustituye una formación presencial en primeros auxilios ni la atención de profesionales sanitarios. Ante cualquier emergencia, llama de inmediato al número de emergencias de tu país.
Qué problema resuelve
Cuando alguien pierde la consciencia, los músculos se relajan. Dos consecuencias directas:
- La lengua pierde tono y, con la persona boca arriba, puede caer hacia la faringe y obstruir el paso del aire.
- Los reflejos de tos y deglución desaparecen, así que si la persona vomita, el contenido puede entrar en la vía respiratoria. Esto se llama broncoaspiración y es potencialmente mortal.
Al colocar el cuerpo de lado, con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo, la lengua cae hacia delante y cualquier líquido drena hacia fuera por la boca en lugar de hacia los pulmones. La gravedad hace todo el trabajo.
Cuándo se usa y cuándo no
| Situación | ¿Posición lateral? |
|---|---|
| Inconsciente pero respira con normalidad | Sí |
| Inconsciente y no respira o respira de forma anormal | No — iniciar reanimación cardiopulmonar |
| Sospecha de lesión de columna (caída de altura, accidente de tráfico) | Solo si no hay otra forma de mantener la vía aérea libre |
| Consciente y orientado | No es necesario |
| Intoxicación etílica con somnolencia profunda | Sí, vigilando la respiración |
| Después de una crisis convulsiva, ya finalizada | Sí |
La distinción más importante es la primera: la posición lateral es solo para quien respira. Si no hay respiración normal, esta maniobra retrasa lo único que puede salvar la vida, que son las compresiones torácicas.
Antes de mover a nadie
- Asegura el entorno. Tráfico, cables, humo, fuego. No puedes ayudar si te conviertes en la segunda víctima.
- Comprueba la respuesta. Habla en voz alta y sacude suavemente los hombros.
- Pide ayuda y llama a emergencias. Si hay más gente, señala a una persona concreta: “tú, llama al 112”.
- Abre la vía aérea. Una mano en la frente y dos dedos en el mentón, inclinando la cabeza hacia atrás.
- Comprueba la respiración durante un máximo de 10 segundos: mira si el pecho se mueve, escucha y siente el aire. Las respiraciones agónicas —jadeos aislados y ruidosos— no cuentan como respiración normal.
Solo si la respiración es normal se pasa a la posición lateral.
Los pasos de la maniobra
Colócate arrodillado junto a la persona, a la altura de su tórax.
- Retira gafas y objetos voluminosos de los bolsillos que puedan clavarse.
- Estira las dos piernas de la persona.
- Coloca el brazo más cercano a ti en ángulo recto respecto al cuerpo, con el codo doblado y la palma mirando hacia arriba.
- Cruza el brazo lejano sobre el pecho y apoya el dorso de esa mano contra la mejilla del lado cercano a ti. Sujétala ahí.
- Con la otra mano, flexiona la rodilla lejana, manteniendo el pie apoyado en el suelo.
- Tira de esa rodilla hacia ti para girar el cuerpo. La mano apoyada en la mejilla protege la cabeza durante el giro.
- Ajusta la pierna de arriba de modo que cadera y rodilla queden en ángulo recto. Esto estabiliza el cuerpo e impide que ruede.
- Inclina la cabeza ligeramente hacia atrás para mantener la vía aérea abierta, y comprueba que la boca queda orientada hacia abajo para permitir el drenaje.
Después de colocarla
- Vigila la respiración de forma continua hasta que llegue la ayuda. Si en algún momento deja de respirar con normalidad, gira a la persona boca arriba e inicia la reanimación.
- Cubre a la persona con una manta o abrigo: la hipotermia aparece más rápido de lo que se cree, incluso en climas templados.
- Cambia de lado cada 30 minutos aproximadamente si la espera se alarga, para evitar que el peso comprima el brazo apoyado.
- No des de comer ni de beber, aunque la persona parezca recuperarse.
- Anota la hora en que ocurrió todo y cualquier detalle relevante. Al equipo sanitario le resultará muy útil.
Errores frecuentes
- Colocar en posición lateral a quien no respira. El error más grave posible en esta situación.
- Dejar la cabeza flexionada hacia el pecho. Cierra la vía aérea justo cuando más se necesita abierta.
- No dejar la boca orientada hacia abajo. Sin esa inclinación, el drenaje no ocurre.
- Abandonar a la persona creyendo que ya está segura. La posición protege, pero no sustituye la vigilancia.
- Intentar meter los dedos en la boca para sacar la lengua o retirar restos. Puede empujar objetos más adentro y provocar mordeduras.
Casos particulares
Personas embarazadas: se recomienda el lado izquierdo, para evitar que el útero comprima la vena cava inferior y dificulte el retorno de sangre al corazón.
Lactantes: la maniobra clásica no se aplica igual. Se sostiene al bebé boca abajo sobre el antebrazo, con la cabeza ligeramente más baja que el cuerpo.
Sospecha de lesión cervical: lo ideal es no mover a la persona. Pero si es imposible mantener la vía aérea despejada de otra forma, la prioridad es la respiración: una vía aérea obstruida mata en minutos. Se gira con la mayor alineación posible de cabeza, cuello y tronco, idealmente entre varias personas.
Conclusión
La posición lateral de seguridad se aprende en pocos minutos y puede marcar la diferencia mientras llega la ambulancia. La clave está en recordar la condición previa —que la persona respire— y en no dejar nunca de vigilarla.
Practicar la maniobra con alguien, aunque sea una vez, vale más que leerla diez veces. Los cursos gratuitos de Primeros auxilios de Cursa son un buen punto de partida para formarte en estas técnicas.












