Qué son las masillas y rellenos y para qué se usan
En funilería, las masillas y rellenos sirven para nivelar microdeformaciones y dejar una superficie continua antes de imprimación y pintura. No sustituyen el enderezado: su función es rellenar y perfilar pequeñas ondulaciones, poros, marcas de lijado o transiciones entre materiales (metal, masilla previa, soldadura, etc.). La regla práctica es: cuanto más profunda la imperfección, más “estructural” debe ser el relleno; cuanto más superficial, más “fino” debe ser el producto.
Selección de masilla según profundidad y función
1) Masilla poliéster estándar (body filler)
- Uso principal: nivelación general y perfilado de zonas con pequeñas ondulaciones.
- Cuándo elegirla: para rellenos moderados y conformación de forma (no para poros finísimos).
- Ventajas: buena lijabilidad, buena construcción de forma.
- Limitaciones: si se aplica muy gruesa puede agrietar o marcar; no es la mejor para poros/pinholes.
2) Masilla con fibra (fiberglass/fibra de vidrio)
- Uso principal: relleno más “fuerte” y puenteo en zonas con pequeñas irregularidades profundas, uniones, bordes o reparaciones donde se busca mayor resistencia.
- Cuándo elegirla: cuando necesitas más cuerpo y rigidez que la estándar (por ejemplo, transiciones exigentes o pequeñas faltas de material ya estabilizadas).
- Ventajas: mayor resistencia, rellena mejor irregularidades profundas.
- Limitaciones: deja textura más gruesa; normalmente requiere encima una capa de poliéster estándar y/o finishing putty para afinar.
3) Finishing putty (masilla de acabado / putty)
- Uso principal: corrección de microdefectos: poros (pinholes), rayas finas, pequeñas “picaduras” y transiciones finales.
- Cuándo elegirla: al final del perfilado, cuando la forma ya está lograda y solo falta perfección superficial.
- Ventajas: se extiende fino, mejora el acabado.
- Limitaciones: no está pensada para construir volumen; si la usas para rellenar profundo, se hunde o se marca.
Tabla rápida de selección
| Defecto típico | Profundidad | Producto recomendado | Objetivo |
|---|---|---|---|
| Ondulación leve | Baja | Poliéster estándar | Formar y nivelar |
| Hueco más marcado / zona exigente | Media | Fibra (base) + estándar (encima) | Resistencia + forma |
| Poros/pinholes, rayas finas | Muy baja | Finishing putty | Acabado fino |
| Transición visible en borde | Baja | Estándar (bien extendida) + putty puntual | Transición invisible |
Catalizador: proporciones, tiempos y control
Proporción típica de catalizador (BPO)
La mayoría de masillas poliéster usan catalizador tipo pasta (peróxido). Como guía general, se trabaja alrededor de 2% en peso. En la práctica de taller, muchos fabricantes lo traducen a una “línea” de catalizador sobre la masilla extendida en la paleta.
- Referencia práctica: para una porción de masilla del tamaño de una “pelota de golf”, una tira de catalizador de aproximadamente el largo de esa porción suele acercarse al rango correcto (ajusta según ficha técnica).
- Más catalizador: endurece más rápido, reduce tiempo de trabajo, puede aumentar riesgo de porosidad y fragilidad si te excedes.
- Menos catalizador: cura lento o incompleto, puede quedar “gomosa”, dificultar lijado y comprometer adherencia.
Regla clave: sigue la ficha técnica del producto. Si no la tienes, mantente en el rango típico y evita “inventar” proporciones.
Tiempos orientativos (varían por marca y temperatura)
- Tiempo de trabajo (pot life): suele ser de pocos minutos; en clima cálido se acorta notablemente.
- Tiempo para lijado inicial: cuando la masilla está firme y no se “embarra” en la lija.
- Curado total: puede requerir más tiempo antes de capas posteriores exigentes.
La temperatura manda: a mayor temperatura, más rápido gelifica; a menor temperatura, más lento. Planifica porciones pequeñas para no desperdiciar material.
Mezcla correcta: sin burbujas y con curado uniforme
Superficie de mezcla y herramienta
- Usa una paleta no porosa (plástico rígido o metal). Evita cartón: suelta fibras y absorbe resina.
- Usa una espátula flexible para mezclar y otra (o el borde limpio) para aplicar con control.
Técnica de mezcla (paso a paso)
Dosifica la masilla en la paleta en una “torta” baja (no en bola alta). Esto ayuda a mezclar parejo.
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Agrega el catalizador en la proporción recomendada.
Mezcla “aplastando y extendiendo”: arrastra la espátula presionando contra la paleta, extendiendo la mezcla y recogiéndola. Repite hasta lograr un color uniforme sin vetas.
No batas como crema: batir introduce aire y genera pinholes (poros) al lijar.
Haz una última pasada de “plancha” dejando la mezcla compacta y lista para cargar la espátula de aplicación.
Señal de mezcla correcta: color homogéneo, textura uniforme, sin “mármol” (vetas) y sin sensación de grumos.
Aplicación: capas finas, espátulas adecuadas y control de forma
Principios de aplicación
- Capas finas ganan a una capa gruesa: curan mejor, reducen hundimientos y facilitan el perfilado.
- Presión y ángulo: aplica con la espátula a un ángulo bajo, presionando para “mojar” la superficie y expulsar aire.
- Extiende más allá del defecto: difumina el borde para evitar escalones.
Espátulas: cuál usar y por qué
- Espátula ancha y flexible: ideal para paneles y zonas amplias; ayuda a dejar menos marcas.
- Espátula pequeña: para reparaciones puntuales, bordes, contornos y zonas estrechas.
- Espátula más rígida: útil para “cortar” material y formar aristas suaves, pero puede dejar marcas si no controlas presión.
Guía práctica de aplicación (paso a paso)
Carga la espátula con una cantidad moderada.
Primera pasada de anclaje: una capa muy fina presionada para asegurar contacto y expulsar aire.
Construye forma con 1–2 pasadas adicionales, siempre finas, siguiendo la curvatura del panel.
“Peina” el borde: al final, pasa la espátula casi limpia desde el centro hacia afuera para dejar una transición suave.
No toques cuando empieza a gelificar: si la masilla ya “tira” o se arrastra en grumos, detente. Manipular en ese punto crea poros y bordes rotos.
Perfilado: lijado inicial, polvo guía, detección de bajos y reaplicación
Cuándo empezar a lijar
Empieza cuando la masilla está firme y al lijar produce polvo en lugar de “embarrar” la lija. Si se pega o se hace chicle, aún está verde.
Lijado inicial con taco (bloque)
El taco es el “reglamento” de la forma: evita que tus dedos creen ondas. El objetivo del lijado inicial es definir el volumen y acercarte a la geometría del panel.
- Movimiento: pasadas largas y cruzadas (en X) para no crear surcos.
- Presión: firme pero controlada; deja que el abrasivo corte.
- Control: revisa a contraluz y con la mano (tacto) para sentir transiciones.
Uso de guía de lijado (polvo guía)
El polvo guía es un color de contraste aplicado superficialmente para revelar altos y bajos durante el lijado.
Aplica una capa ligera de polvo guía sobre la zona masillada y alrededores.
Lija con taco en pasadas cruzadas.
Interpreta el patrón:
- Se limpia rápido = zona alta (está tocando primero el taco).
- Queda guía sin tocar = zona baja (el taco no llega).
- Guía en el borde persistente = transición brusca o borde mal difuminado.
Detección de bajos: qué hacer cuando aparecen
Cuando el polvo guía muestra un bajo, evita “perseguirlo” lijando alrededor hasta hundir todo. Lo correcto es rellenar puntual.
Reaplicación puntual (spot putty / capa fina de estándar)
Limpia el polvo del lijado.
Aplica una capa muy fina solo en el bajo (o usa finishing putty si es microdefecto).
Difumina los bordes con la espátula casi limpia.
Deja curar y repite el ciclo de polvo guía + lijado con taco.
Afinado de bordes para transiciones invisibles
La transición invisible se logra cuando no existe un “escalón” entre masilla y superficie circundante. Para ello:
- Extiende la masilla más allá del defecto desde el inicio (mejor que intentar “matar” el borde a lija).
- Usa taco también en el borde, no solo en el centro.
- Reduce gradualmente el abrasivo (de corte a afinado) para borrar marcas profundas antes de imprimación.
- Verifica con polvo guía hasta que el lijado sea uniforme y sin “islas” de guía.
Errores comunes y cómo evitarlos
Poros (pinholes) al lijar
- Causa típica: mezcla “batida” con aire, aplicación sin presión, o manipular cuando gelifica.
- Prevención: mezcla aplastando, primera pasada presionada, no re-trabajar al gel.
- Corrección: finishing putty en capa fina y lijado de afinado con guía.
Masilla que se despega o se “arranca” en el borde
- Causa típica: borde demasiado grueso o transición abrupta; también puede ser curado insuficiente antes de lijar.
- Prevención: difuminar con espátula, capas finas, respetar tiempos.
- Corrección: recortar zona suelta, re-aplicar fino y re-perfilar con taco.
Ondas por lijar con la mano
- Causa típica: lijar sin taco en zonas amplias.
- Prevención: taco adecuado a la curvatura, pasadas largas en X, polvo guía para control.
Rutina recomendada (resumen operativo)
1) Elegir producto: fibra (si hace falta cuerpo) / estándar (forma) / putty (microdefectos) 2) Dosificar + catalizar según ficha técnica (≈2% como guía) 3) Mezclar aplastando (sin aire) hasta color uniforme 4) Aplicar en capas finas: anclaje + construcción + peinado de bordes 5) Curar lo suficiente para que lije en polvo 6) Lijado inicial con taco (pasadas cruzadas) 7) Polvo guía: localizar altos/bajos 8) Relleno puntual de bajos + repetir guía/lijado 9) Afinado de bordes y eliminación de marcas profundas