Qué es la iluminación doméstica controlada
La iluminación doméstica controlada es la forma de usar fuentes de luz comunes (ventanas, lámparas, focos LED, pantallas) de manera predecible y repetible para fotografiar productos. “Controlada” significa que decides: la dirección (de dónde viene), la calidad (suave o dura), la intensidad (más o menos brillante), el color (cálido/frío) y el rebote (qué superficies rellenan sombras). El objetivo práctico es que cada foto salga consistente, sin dominantes raras, sin sombras que distraen y sin brillos quemados en el producto.
Variables que debes controlar (y cómo se ven en la foto)
Dirección de la luz
La dirección define dónde caen las sombras y qué textura aparece. En casa, la dirección se controla moviendo el producto respecto a la ventana o lámpara, y colocando “banderas” (cartón negro) para bloquear luz donde no la quieres.
- Luz lateral (a 90° del producto): marca textura y volumen. Útil para telas, madera, alimentos.
- Luz frontal (cerca del eje de cámara): reduce sombras, se ve “plano” pero limpio. Útil para catálogos rápidos y productos con muchas aristas.
- Contraluz (desde atrás): resalta bordes y transparencia, pero exige relleno para no oscurecer el frente.
Calidad: luz suave vs. luz dura
La calidad depende del tamaño aparente de la fuente respecto al producto. Cuanto más grande y cerca sea la fuente, más suave será la transición de sombras.
- Suave: sombras difusas, brillos amplios. Se logra con ventana grande, cortina blanca, difusor casero (papel vegetal, tela blanca, cortina de baño translúcida) o rebotando en pared blanca.
- Dura: sombras marcadas, brillos pequeños y fuertes. Suele venir de focos desnudos o sol directo. Puede servir para looks dramáticos, pero en producto suele complicar reflejos y “quemados”.
Intensidad y relación de contraste
No solo importa cuánta luz hay, sino la diferencia entre el lado iluminado y el lado en sombra. Esa diferencia se controla con relleno (cartón blanco) o con bloqueo (cartón negro). Un ajuste simple: acerca o aleja el reflector blanco hasta que la sombra tenga detalle sin perder volumen.
Color de la luz (temperatura y mezcla)
En casa es común mezclar luz de ventana (más fría) con bombillas cálidas. La mezcla produce dominantes difíciles de corregir. Regla práctica: usa una sola “familia” de luz por sesión.
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- Si usas ventana: apaga lámparas cercanas o aléjalas del set.
- Si usas lámparas: bloquea la luz de ventana con cortina opaca y usa bombillas del mismo tipo/temperatura (idealmente LED iguales).
Reflejos (especialmente en productos brillantes)
En superficies brillantes (vidrio, metal, plástico) lo que ves no es “la luz”, sino el reflejo de la fuente y del entorno. Controlar reflejos es controlar qué “se refleja”: difusores grandes para reflejos suaves, banderas negras para recortar brillos, y cambios pequeños de ángulo del producto/cámara para mover el reflejo fuera de zonas críticas.
Kit doméstico mínimo para controlar la luz
- 1–2 lámparas (de escritorio o pie) con bombillas LED iguales.
- Difusor casero: cortina de baño translúcida, tela blanca fina o papel vegetal (sin tocar bombillas calientes).
- Reflector blanco: cartulina blanca, foam board o una tapa de caja blanca.
- Banderas negras: cartón pluma negro o cartón forrado con bolsa negra mate.
- Pinzas y cinta para fijar difusores y cartones.
- Trípode o apoyo estable para mantener encuadre y repetir tomas.
Guía paso a paso: set controlado con una ventana (luz continua natural)
Paso 1: elige la ventana y el momento
Busca una ventana grande con luz indirecta (sin sol directo entrando). Si entra sol directo, la luz se vuelve dura y cambiante; en ese caso, difumina con una cortina translúcida o mueve el set para que el sol no pegue directo.
Paso 2: coloca el producto a una distancia “controlable”
Empieza con el producto a 30–80 cm de la ventana. Más cerca = luz más suave y brillante; más lejos = más contraste y menos intensidad. Mantén la misma distancia en toda la sesión para consistencia.
Paso 3: define dirección con un giro simple
Gira el producto (o la mesa) para elegir: lateral, 45° o frontal. Un punto de partida versátil es luz a 45° desde un lado: da volumen sin sombras excesivas.
Paso 4: suaviza con difusión si hace falta
Si ves sombras con borde duro o brillos muy “puntuales”, coloca una cortina blanca o difusor entre ventana y producto. Cuanto más cerca esté el difusor del producto, más suave se verá el resultado.
Paso 5: rellena sombras con reflector blanco
Coloca una cartulina blanca en el lado opuesto a la ventana, a 10–30 cm del producto. Acércala hasta que la sombra tenga detalle. Ejemplo: en una caja de cosmética, el lado en sombra debe seguir mostrando el color real del empaque sin volverse gris oscuro.
Paso 6: recorta reflejos con banderas negras (si el producto brilla)
Si aparece un brillo “quemado” o una franja blanca molesta, coloca un cartón negro fuera de cuadro, cerca del área que se refleja. Verás cómo el brillo se “recorta” y aparece un borde más definido. Ajusta milímetros: en productos brillantes, pequeños movimientos cambian mucho.
Paso 7: bloquea contaminaciones de color
Apaga luces cálidas cercanas y evita paredes de colores muy saturados cerca del set (se reflejan). Si no puedes, coloca cartulinas blancas alrededor del producto como “paredes” neutras.
Paso 8: fija la repetibilidad
Marca con cinta en la mesa la posición del producto, del reflector y de la cámara. Esto te permite repetir fotos de variantes (tamaños, colores) con el mismo look.
Guía paso a paso: set controlado con lámparas LED (sin depender del clima)
Paso 1: elimina la luz mezclada
Cierra cortinas o trabaja de noche. La idea es que la única luz sea la de tus lámparas, para que el color sea consistente.
Paso 2: convierte la lámpara en una fuente grande
Una lámpara desnuda suele dar luz dura. Difumina: coloca una tela blanca fina o cortina translúcida entre lámpara y producto, o rebota la lámpara hacia una pared blanca para que la pared sea la “fuente” grande.
Paso 3: coloca la luz principal (key light)
Ubica la lámpara a 45° del producto y un poco más alta que él, apuntando hacia abajo. Ajusta distancia: más cerca = más suave y más intensa; más lejos = más contraste.
Paso 4: crea relleno sin segunda lámpara (opcional)
Antes de añadir otra luz, prueba con un reflector blanco en el lado opuesto. Esto mantiene sombras naturales y evita el look “plano” de dos luces iguales.
Paso 5: si usas segunda lámpara, úsala como relleno controlado
Colócala más lejos o difuminada para que sea más débil que la principal. Si el relleno es tan fuerte como la principal, el producto pierde volumen. Una regla práctica: el relleno debe “levantar” la sombra, no eliminarla.
Paso 6: controla el fondo con distancia
Separa el producto del fondo (aunque sea 20–40 cm). Así la luz cae más en el producto que en el fondo, y reduces sombras duras pegadas detrás. Si necesitas fondo más claro, acerca un reflector blanco al fondo (sin cambiar la luz del producto).
Esquemas domésticos útiles (rápidos de montar)
Esquema A: ventana + reflector (limpio y natural)
- Ventana a un lado del producto.
- Reflector blanco al lado opuesto, cerca.
- Difusor en la ventana si hay contraste fuerte.
Ejemplo: fotografía de una taza mate o un frasco de crema con etiqueta; obtienes volumen suave y texto legible sin brillos agresivos.
Esquema B: luz rebotada en pared (suavidad máxima con una lámpara)
- Lámpara apuntando a una pared blanca grande.
- Producto cerca de esa pared, recibiendo la luz rebotada.
- Bandera negra al lado contrario si necesitas más contraste.
Ejemplo: productos con packaging brillante donde quieres reflejos amplios y controlados, sin puntos quemados.
Esquema C: “caja de luz” casera (consistencia para catálogos)
- Caja grande con laterales recortados y cubiertos con tela blanca/translúcida.
- Lámparas a ambos lados (y opcional arriba) apuntando a los laterales difusores.
- Cartulina blanca dentro como base.
Ejemplo: joyería de bisutería, pequeños accesorios, cosmética pequeña; reduce sombras y facilita repetir series.
Problemas típicos y ajustes rápidos
Sombras demasiado oscuras
- Acerca el reflector blanco.
- Aumenta el tamaño de la fuente (más difusión o rebote).
- Acerca la luz principal al producto (sin cambiar encuadre).
Brillos quemados en plástico/vidrio
- Difunde más (fuente más grande).
- Mueve la luz lateralmente para que el reflejo no caiga en la zona frontal.
- Usa banderas negras para “dibujar” el reflejo y recortarlo.
Color raro (amarillo/verde/azul)
- Evita mezclar ventana con bombillas.
- Usa bombillas iguales en todas las lámparas.
- Rodea el set con superficies neutras (blanco/negro) para evitar rebotes de color.
La foto cambia entre tomas
- Trabaja con trípode y marcas de posición.
- En ventana, mantén el set lejos de cambios bruscos (nubes rápidas) o usa lámparas para consistencia.
- No muevas difusor/reflector entre productos; ajusta solo si cambias de material (mate vs brillante).
Ejercicio práctico: controla la luz con tres fotos del mismo producto
Objetivo del ejercicio
Aprender a “ver” el control: cómo cambian sombras y reflejos cuando modificas una sola variable.
Material
Un producto (idealmente uno mate y otro brillante si tienes), una ventana o una lámpara, una cartulina blanca y un cartón negro.
Pasos
- Foto 1 (base): luz lateral a 45° sin reflector. Observa sombras y textura.
- Foto 2 (relleno): añade cartulina blanca al lado en sombra y acércala hasta ver detalle. Compara cuánto se “abre” la sombra.
- Foto 3 (recorte): añade cartón negro cerca del lado del producto donde aparece el brillo más fuerte (si es mate, úsalo para aumentar contraste). Observa cómo cambia el borde y la definición.