Qué es un reflector y por qué cambia tanto la foto
Un reflector es cualquier superficie que devuelve luz hacia el producto para aclarar sombras, suavizar contrastes y recuperar detalle en zonas oscuras. En fotografía de producto con recursos caseros, el reflector no “crea” luz nueva: redistribuye la que ya tienes, rellenando el lado en sombra y controlando la transición entre luces y sombras.
Piensa en la luz principal como el “sol” de tu escena. El reflector actúa como una pared clara cercana: cuanto más cerca esté del producto, más luz rebota y más se levantan las sombras. Cuanto más lejos, más sutil será el efecto.
Materiales caseros que funcionan como reflectores
Cartulina blanca / foam board blanco: relleno suave y natural, ideal para la mayoría de productos.
Papel blanco (A4) o cartón de caja forrado con papel: opción rápida para objetos pequeños.
Papel aluminio: refleja más y con más “dirección”; puede crear brillos puntuales si está muy liso.
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Bolsa térmica plateada (tipo supermercado): alternativa al aluminio con textura, útil para relleno más “vivo”.
Cartulina negra: no refleja; sirve para absorber luz y marcar sombras (negativo fill).
Tela blanca (sábana/camiseta): puede funcionar como reflector suave si está tensa y cerca.
Cómo elegir el “color” del reflector (blanco, plata, negro)
Blanco: relleno suave y fiel
Es el reflector más seguro. Aclara sombras sin cambiar demasiado el aspecto del producto. Úsalo cuando quieras un look limpio y natural, por ejemplo en cosmética, papelería, accesorios y comida.
Plata: relleno más intenso y con más contraste
Devuelve más luz que el blanco. Es útil cuando tu fuente de luz es débil o está lejos, o cuando necesitas levantar sombras sin acercar tanto el reflector. Puede aumentar brillos en superficies brillantes (vidrio, metal, plástico).
Negro: control de brillos y definición (relleno negativo)
En vez de aclarar sombras, el negro “se come” luz y crea sombras más profundas y bordes más definidos. Es clave para dar forma a productos claros sobre fondo claro, o para controlar reflejos en objetos brillantes.
Guía práctica paso a paso: controlar sombras con un reflector
Paso 1: identifica el lado en sombra
Coloca el producto y enciende tu luz. Observa qué lado queda más oscuro y dónde se pierde detalle (textura, relieve, etiqueta). Ese es el lado que normalmente vas a rellenar con el reflector.
Paso 2: coloca un reflector blanco a 10–30 cm del producto
Empieza con un reflector blanco (cartulina/foam). Colócalo del lado en sombra, paralelo al producto. Haz una foto de prueba. Si la sombra sigue muy marcada, acércalo poco a poco.
Paso 3: ajusta la distancia para dosificar el relleno
Muy cerca: sombras suaves, look más “plano” (útil para catálogos).
Más lejos: más volumen y contraste (útil para un look más premium).
Paso 4: cambia el ángulo para dirigir el rebote
Inclina el reflector como si fuera un “espejo” que apunta al área oscura. Un pequeño cambio de ángulo puede mover el relleno hacia la etiqueta, el logo o la parte frontal del producto.
Paso 5: si falta luz, pasa a plata (con control)
Si el blanco no levanta suficiente, prueba aluminio o superficie plateada. Para evitar brillos duros, arruga ligeramente el aluminio y luego estíralo un poco: la textura dispersa la luz y reduce puntos calientes.
Paso 6: si sobran brillos o falta definición, añade negro
Coloca una cartulina negra en el lado opuesto al reflector (o cerca de una zona con reflejo). Esto recorta brillos y devuelve contraste. Es especialmente útil en botellas, frascos y productos con acabado glossy.
Configuraciones rápidas (recetas) según el tipo de producto
Producto mate (cartón, tela, madera)
Objetivo: suavizar sombras sin perder volumen.
Receta: reflector blanco a 15–25 cm del lado en sombra. Si el producto se ve demasiado plano, aléjalo 5–10 cm.
Producto brillante (vidrio, metal, plástico)
Objetivo: controlar reflejos y definir bordes.
Receta: reflector blanco grande para crear reflejo amplio y suave; añade cartulina negra estrecha cerca del borde para dibujar una línea oscura que dé forma. Evita plata muy cerca si aparecen puntos quemados.
Producto blanco sobre fondo claro
Objetivo: separar el producto del fondo.
Receta: usa relleno blanco suave pero incorpora “banderas” negras (tiras de cartulina) a ambos lados, fuera de plano, para crear contorno y volumen.
Producto oscuro sobre fondo oscuro
Objetivo: recuperar detalle sin lavar el negro.
Receta: reflector blanco más cerca y ligeramente frontal para levantar textura; si el producto pierde dramatismo, cambia a blanco más pequeño o aléjalo.
Técnicas caseras para control fino de sombras
“V-flat” casero (dos cartones en V)
Une dos cartones grandes con cinta formando una V. Forra el interior con blanco para relleno envolvente o usa un lado blanco y otro negro para combinar relleno y contraste. Coloca el producto cerca del vértice: la V actúa como un “mini estudio” que controla sombras de forma consistente.
Reflector con ventana (para no aplanar)
Recorta un rectángulo en una cartulina blanca, dejando un marco. Coloca ese marco como reflector: rellena menos y mantiene volumen, útil en productos con relieve (zapatos, bolsos, artesanía) donde quieres sombras presentes pero con detalle.
Banderas y “gobos” (bloquear luz para moldear)
Una bandera es una cartulina negra que bloquea parte de la luz para evitar que rebote donde no quieres. Un gobo es una pieza con forma (por ejemplo, una tira) que crea una sombra controlada. Úsalos para:
Evitar que el reflector ilumine el fondo y lo haga más brillante que el producto.
Oscurecer una zona concreta para dar volumen (por ejemplo, el lateral de una caja).
Reducir reflejos en etiquetas brillantes.
Ejercicios prácticos para dominar reflectores en 15 minutos
Ejercicio 1: tres fotos, tres niveles de relleno
Haz una foto sin reflector. Luego coloca un reflector blanco lejos (30–40 cm) y toma otra. Por último, acércalo (10–15 cm) y toma la tercera. Compara: mira el detalle en sombras, el volumen y si el producto se ve demasiado plano.
Ejercicio 2: blanco vs plata
Con el reflector a la misma distancia, cambia blanco por plata. Observa si aparecen brillos duros en zonas reflectantes. Si sí, arruga el aluminio y repite.
Ejercicio 3: contorno con negro
Coloca una cartulina negra vertical cerca de un lateral del producto (sin entrar en el encuadre). Haz una foto y compara con otra sin negro. Busca una línea de definición en el borde y menos reflejos “lavados”.
Errores comunes y cómo corregirlos
Sombras demasiado levantadas (foto plana): aleja el reflector, usa uno más pequeño o cambia a un marco con ventana.
Puntos brillantes quemados con plata: cambia a blanco, arruga el aluminio o aumenta la distancia.
El fondo se ilumina más que el producto: usa una bandera negra entre reflector y fondo, o gira el reflector para que rebote solo al producto.
Dominante de color rara: evita cartones de color o papeles reciclados con tinte; usa blanco neutro (cartulina/foam) y revisa que el aluminio no esté manchado.
Reflejos “sucios” en productos brillantes: recuerda que el producto refleja el entorno; limpia el set visual (ropa, objetos cercanos) y usa superficies grandes blancas/negras para reflejos más limpios.
Mini checklist antes de disparar
¿Ves detalle en sombras sin perder volumen?
¿El reflector está fuera del encuadre y estable?
¿Hay brillos puntuales que distraen? (si sí, cambia a blanco o añade negro)
¿El borde del producto se separa bien del fondo?