Relación espesor–aporte térmico–penetración (y por qué manda en la elección del proceso)
En la práctica, el espesor determina cuánta energía necesita la junta para lograr fusión completa sin defectos. Si el aporte térmico es demasiado bajo para el espesor, aparece falta de fusión/penetración; si es demasiado alto para material delgado, aparecen perforaciones, colapso del baño, deformación y una zona afectada por el calor innecesariamente grande.
Cómo se conectan los tres conceptos
- Espesor: a mayor espesor, más masa para absorber calor y más volumen de metal a fundir.
- Aporte térmico: energía por unidad de longitud. En términos prácticos, sube si aumentas corriente/voltaje o si reduces la velocidad de avance; baja si haces lo contrario.
- Penetración: profundidad de fusión efectiva. Depende del aporte térmico, pero también de la concentración del arco, el modo de transferencia (en MIG/MAG), el ángulo de antorcha/electrodo y la preparación de junta.
Regla de taller para ajustar parámetros sin cálculos
Usa esta secuencia de decisión cuando cambias de espesor o de tipo de junta:
- Define el objetivo de penetración: ¿necesitas penetración total (full penetration) o solo fusión suficiente en la raíz?
- Elige la estrategia: (a) aumentar energía (más corriente/voltaje o menos velocidad) o (b) facilitar el acceso del arco con preparación (bisel, separación de raíz, respaldo).
- Prioriza la preparación en espesores altos: en lugar de “subir al máximo” la energía, prepara la junta para evitar falta de fusión lateral y reducir riesgo de defectos.
- Prioriza el control térmico en espesores bajos: en lugar de “bajar demasiado” hasta perder estabilidad, controla con técnica (punteo, cordones cortos, intermitente, disipación).
Señales visuales rápidas (para corregir en el momento)
- Falta de penetración: cordón alto y estrecho, poca humectación en los bordes, raíz fría o sin marca en el reverso (si aplica). Corrección: reduce velocidad, aumenta corriente/voltaje dentro de rango, mejora ángulo, abre raíz o bisela.
- Exceso de penetración / quemado: perforación, raíz colapsada, cordón muy ancho con baño difícil de controlar. Corrección: aumenta velocidad, reduce corriente/voltaje, usa cordones más cortos, backing (respaldo), o cambia a modo de menor energía (por ejemplo, cortocircuito en MIG).
Tipos de juntas y qué exigen al soldador
El tipo de junta define accesibilidad, concentración de calor y tendencia a deformar. No es lo mismo soldar una junta a tope en chapa fina que una unión en T en un perfil grueso: cambian la evacuación de calor, la rigidez y la forma en que se “cierra” la pieza al enfriar.
Junta a tope (butt)
- Uso típico: unir dos chapas o placas en el mismo plano.
- Riesgo principal: falta de penetración si no hay preparación adecuada en espesores medios/altos; quemado en chapas finas si hay separación excesiva o demasiada energía.
- Claves: control de separación de raíz, alineación y, si corresponde, bisel.
Junta en T
- Uso típico: filetes en estructuras (vigas, marcos, soportes).
- Riesgo principal: falta de fusión en el pie del cordón (especialmente en el lado vertical) y deformación angular.
- Claves: ángulo de trabajo correcto, tamaño de filete acorde a la carga, secuencia de cordones para balancear contracción.
Junta solape (lap)
- Uso típico: chapas delgadas, reparaciones, uniones rápidas.
- Riesgo principal: falta de fusión en el borde inferior, atrapamiento de contaminantes entre chapas, deformación por “tirón” del cordón.
- Claves: acceso del arco al borde, cordones intermitentes cuando sea posible, control de calor para no deformar.
Junta de esquina (corner)
- Uso típico: cajas, gabinetes, marcos.
- Riesgo principal: apertura/cierre de ángulo por contracción, quemado en aristas finas.
- Claves: punteo abundante, plantillas/escuadras, cordones cortos alternados.
Preparación de juntas: biseles, raíz y respaldo
La preparación no es “extra trabajo”: es la forma más directa de asegurar fusión donde importa y de reducir el aporte térmico total (menos pasadas inútiles, menos retrabajo). La idea es dar al arco acceso a la raíz y a las paredes del bisel sin tener que sobrecalentar.
Bisel en V
- Cuándo conviene: cuando el espesor ya no permite penetración confiable desde un solo lado sin subir demasiado la energía.
- Ventaja: acceso claro a la raíz y a las paredes; fácil de ejecutar.
- Desventaja: más volumen a rellenar (más metal de aporte, más pasadas, más contracción y deformación).
Doble V (bisel por ambos lados)
- Cuándo conviene: placas gruesas o cuando la distorsión es crítica.
- Ventaja: reduce el volumen total de relleno respecto a una V simple y balancea contracciones (menos alabeo).
- Requisito: acceso a ambos lados y control de alineación para que la segunda cara no “persiga” un error de la primera.
Separación de raíz (root gap)
- Para qué sirve: facilita la penetración en la raíz y ayuda a evitar falta de fusión.
- Riesgo: en material delgado, una separación grande aumenta el riesgo de quemado; en material grueso, una separación irregular complica la raíz.
- Práctica recomendada: usa separadores (calzas) o puntos de referencia para mantener una separación uniforme a lo largo de toda la junta.
Respaldo (backing): barra o tira de respaldo
- Para qué sirve: sostiene el baño en la raíz, ayuda a lograr penetración completa sin colapso y reduce riesgo de perforación en chapas finas.
- Tipos comunes: barra de cobre (excelente disipador), tira de acero, respaldo cerámico (según aplicación).
- Clave: buen contacto con la pieza para que realmente disipe y soporte; si queda holgura, el baño puede “caerse” igual.
Criterios prácticos: cuándo biselar, cuántas pasadas y cómo no quemar material delgado
Cuándo biselar (guía de decisión)
Usa esta guía como criterio de taller (ajústala a tu procedimiento y a la exigencia de la unión):
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- Sin bisel: chapas delgadas a medias donde puedes lograr fusión adecuada con una pasada o pocas pasadas controladas, especialmente en filetes o a tope con buena alineación.
- V simple: cuando necesitas penetración más confiable desde un lado y el acceso por el reverso no es posible.
- Doble V: cuando el espesor y la rigidez de la pieza hacen probable la deformación, o cuando el volumen de relleno de una V simple sería excesivo.
Cuántas pasadas (multipase) y por qué
Más pasadas no siempre significa mejor: significa más ciclos térmicos y más contracción acumulada. La meta es el mínimo número de pasadas que garantice fusión y geometría correcta.
- Una pasada: útil en chapas finas o cordones de raíz controlados. Riesgo: si intentas “hacerlo todo” en una sola pasada en material más grueso, puedes dejar falta de fusión lateral.
- Dos a cuatro pasadas: típico cuando necesitas raíz + relleno + terminación, manteniendo control de forma.
- Multipase en espesores altos: permite controlar penetración por capas, asegurar fusión en paredes del bisel y manejar el tamaño del baño.
Cómo evitar quemar material delgado (paso a paso)
- Prepara el ajuste: junta bien cerrada o con separación mínima y uniforme; elimina rebabas que concentran calor.
- Usa respaldo si puedes: una barra de cobre detrás de la junta es una de las formas más efectivas de evitar perforación.
- Configura para “menos energía por unidad de longitud”: prioriza aumentar velocidad de avance antes que bajar demasiado la corriente hasta perder estabilidad.
- Trabaja con cordones cortos: técnica de “stitch” (tramos cortos) dejando enfriar entre tramos.
- Controla el ángulo: evita apuntar directo al borde libre; dirige el calor hacia la parte más masiva y “moja” hacia el borde.
- Observa el baño: si el baño se vuelve demasiado fluido o empieza a hundirse, corta, deja enfriar y retoma con menor energía o mayor velocidad.
Control de deformación: técnicas que funcionan en taller
La deformación aparece por contracción al enfriar: el metal depositado y la zona calentada se acortan y “tiran” de la pieza. No se elimina por completo; se gestiona con fijación, secuencia y control térmico.
1) Punteo (tack welding) efectivo
- Objetivo: mantener alineación y separación de raíz durante toda la soldadura.
- Buenas prácticas: puntos más frecuentes en chapas finas y en juntas largas; puntos simétricos para no “cerrar” la junta hacia un lado.
- Tip: si la junta tiende a abrir/cerrar, usa punteos alternados y verifica escuadra/planitud antes de cordones largos.
2) Secuencia de cordones (para balancear contracción)
- Back-step: avanzas en el sentido general de la junta, pero cada cordón corto lo depositas “hacia atrás” respecto al avance. Reduce acumulación de contracción en un solo sentido.
- Alternado: en uniones simétricas, alterna lados (por ejemplo, en una doble V o en una T con cordones en ambos lados) para equilibrar.
- Por tramos: divide una junta larga en segmentos y suelda en patrón salteado (1–3–5–2–4–6) para repartir calor.
3) Soldadura intermitente (stitch / skip)
- Cuándo usarla: cuando el diseño lo permite (no siempre es estructuralmente válido). Muy útil en chapas, carcasas y refuerzos donde no se requiere cordón continuo.
- Beneficio: reduce aporte térmico total y, por tanto, deformación.
- Clave: mantener longitud y separación de tramos consistentes.
4) Plantillas, prensas y fijación (jigs/fixtures)
- Qué logran: restringen movimiento durante el enfriamiento, manteniendo geometría.
- Riesgo: si restringes demasiado sin plan de secuencia, puedes “guardar” tensiones internas. Compensa con secuencia balanceada y cordones por tramos.
- Práctica: usa escuadras, sargentos, mesas con topes y separadores para repetir ajustes.
5) Disipación térmica (control del calor en la pieza)
- Respaldo de cobre: además de soportar el baño, extrae calor rápidamente.
- Masas térmicas: barras o placas sujetas cerca de la zona de soldadura para absorber calor (útil en chapas finas).
- Pausas planificadas: alternar zonas y dejar enfriar evita acumulación de calor en un punto.
Ejemplos prácticos (configuración, preparación y técnica)
Ejemplo 1: Chapas finas con MIG en cortocircuito (evitar perforación y alabeo)
Escenario: unión a tope o solape en chapa fina, donde el riesgo principal es quemar el material y deformar.
Objetivo: cordón estable con mínima energía por unidad de longitud y buena humectación sin perforar.
- Preparación: bordes limpios; en a tope, ajuste lo más cerrado posible o separación mínima y uniforme; si hay acceso, coloca respaldo de cobre.
- Modo: MIG en cortocircuito para controlar el baño y reducir energía frente a modos más energéticos.
- Técnica: cordones cortos (stitch), alternando posiciones a lo largo de la junta para repartir calor; ángulo que dirija el calor hacia la parte más masiva.
- Control de deformación: punteos frecuentes; si es una esquina o marco, usa escuadras/plantilla y suelda por lados opuestos alternando.
- Corrección rápida: si aparece tendencia a perforar, aumenta velocidad de avance y acorta el tiempo de arco continuo; si falta fusión en bordes, reduce un poco la velocidad o mejora el ángulo antes de subir energía.
Ejemplo 2: Vigas o placas gruesas con SMAW multipase (asegurar fusión y controlar contracción)
Escenario: junta en T (filete) o a tope en material grueso, con exigencia de resistencia y riesgo de falta de fusión si se intenta “llenar” demasiado rápido.
Objetivo: penetración y fusión lateral consistentes, con geometría controlada y deformación angular minimizada.
- Preparación: si es a tope y el espesor lo requiere, usa bisel V o doble V según acceso; controla alineación y separación de raíz.
- Plan de pasadas: define raíz (si aplica), relleno y terminación; evita cordones excesivamente anchos que dificulten fusión en los flancos.
- Secuencia: aplica patrón por tramos y alternado; en una T con cordones en ambos lados, alterna lados para balancear contracción y reducir deformación angular.
- Entre pasadas: limpia escoria y revisa flancos; si ves “mordeduras” o falta de humectación, corrige técnica/ángulo antes de continuar.
- Control de deformación: punteo robusto, fijación con prensas si es posible y uso de back-step en juntas largas.
Ejemplo 3: Inoxidable con TIG para minimizar distorsión (control fino del calor)
Escenario: chapa o tubo de inoxidable donde la distorsión y el sobrecalentamiento afectan ajuste, estética y calidad.
Objetivo: cordón limpio con zona afectada por el calor reducida y mínima deformación.
- Preparación: ajuste preciso, limpieza estricta; punteos pequeños y frecuentes para mantener alineación.
- Estrategia térmica: cordones cortos y alternados; pausas para enfriar; si es posible, usa respaldo/disipador (por ejemplo, barra de cobre en chapas).
- Técnica TIG: arco corto y controlado, aportando solo lo necesario; evita “baños grandes” que se expanden y tiran al enfriar.
- Secuencia: en piezas largas, suelda por segmentos salteados para repartir calor; en marcos, alterna lados opuestos.
- Verificación: revisa planitud/escuadra después de cada conjunto de segmentos, antes de cerrar toda la junta con un cordón continuo.
Mini-guía de trabajo: elegir preparación y plan de soldadura en 7 pasos
- Identifica espesor y tipo de junta (a tope, T, solape, esquina) y si hay acceso a una o dos caras.
- Define requisito de penetración (total o parcial) y si el diseño admite cordón intermitente.
- Decide preparación: sin bisel / V / doble V; define separación de raíz y si usarás respaldo.
- Planifica punteo y fijación: cantidad de puntos, ubicación, uso de plantilla/prensas.
- Elige estrategia de control térmico: cordones cortos, secuencia alternada, back-step, disipación.
- Define número de pasadas: mínimo necesario para fusión y geometría; evita cordones demasiado anchos.
- Ejecuta con inspección incremental: revisa alineación, humectación y signos de exceso/defecto de penetración antes de continuar.