Temas de WordPress: arquitectura, personalización y compatibilidad

Capítulo 4

Tiempo estimado de lectura: 8 minutos

+ Ejercicio

Arquitectura de un tema: qué controla y qué no

Un tema define principalmente la capa visual y la estructura de presentación del sitio: tipografías, colores, espaciados, cabeceras y pies, disposición de entradas y páginas, y plantillas (por ejemplo, cómo se ve una entrada del blog o una página). Un tema no debería “encerrar” funcionalidades que pertenecen a plugins (formularios, SEO, seguridad, caché, comercio electrónico). Cuando un tema mezcla diseño con funciones, el cambio de tema suele romper partes del sitio.

Qué esperar de un tema bien planteado

  • Diseño y maquetación coherentes, con opciones de personalización claras.
  • Plantillas para tipos de contenido comunes (blog, página, archivo, búsqueda, 404).
  • Compatibilidad con el editor del sitio (si es un tema de bloques) o con el personalizador/ajustes del tema (si es clásico).
  • Integración razonable con plugins populares sin imponerlos.

Tema clásico vs tema de bloques (sin entrar en código)

Tema clásico

Un tema clásico suele apoyarse en el Personalizador y/o un panel de opciones propio para ajustar elementos visuales. Normalmente la cabecera, el pie y ciertas zonas (como barras laterales) están más “fijas”, y se gestionan con menús y widgets. Es habitual que el diseño dependa de plantillas predefinidas y de ajustes del tema.

Tema de bloques

Un tema de bloques está pensado para trabajar con el Editor del sitio: permite editar visualmente cabecera, pie, plantillas y partes de plantilla. La personalización se centra en estilos globales (tipografías, colores, botones, etc.) y en la composición con bloques. Esto suele reducir la necesidad de paneles externos y facilita mantener consistencia.

Qué significa “compatibilidad con el editor de sitio”

En la práctica, significa que el tema está diseñado para que puedas modificar plantillas y partes (como header/footer) desde el Editor del sitio, y que ofrece controles de estilos globales que se aplican de forma consistente. Señales habituales de compatibilidad real: puedes cambiar estructura de cabecera/pie sin herramientas externas, crear o ajustar plantillas para entradas/páginas, y los estilos globales afectan a bloques comunes sin “romperse”.

Tema padre e hijo: concepto y cuándo importa

Un tema padre es el tema base. Un tema hijo hereda el diseño y plantillas del padre y añade cambios. A nivel conceptual, el tema hijo se usa cuando necesitas personalizaciones que quieres preservar al actualizar el tema padre.

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  • Si no vas a tocar código, normalmente no necesitas un tema hijo. Prioriza un tema que permita personalizar lo necesario con herramientas nativas (Editor del sitio/estilos globales) o ajustes claros.
  • Si dependes de un proveedor/agencia que hará ajustes técnicos, el tema hijo puede ser parte de su estrategia para mantener cambios separados de las actualizaciones.

Checklist para seleccionar un tema (enfoque práctico)

Usa este checklist antes de instalar o comprar un tema. Idealmente, pruébalo en un entorno de pruebas (staging) o en una instalación limpia.

1) Soporte y frecuencia de actualizaciones

  • Revisa la fecha de la última actualización y el historial de versiones.
  • Comprueba si hay canal de soporte claro (tickets, foro, base de conocimiento).
  • Valora si el proveedor comunica compatibilidad con versiones recientes de WordPress.

2) Compatibilidad con plugins clave

Haz una lista de tus plugins imprescindibles (por ejemplo: SEO, formularios, caché, seguridad, eCommerce si aplica). El tema debe convivir con ellos sin exigir alternativas propias.

  • Evita temas que obliguen a instalar muchos plugins “companion” para funciones básicas de diseño.
  • Busca menciones explícitas de compatibilidad con plugins relevantes para tu caso (por ejemplo, WooCommerce si vendes).

3) Accesibilidad

  • Comprueba si el tema declara buenas prácticas de accesibilidad (navegación por teclado, contraste, estados de foco).
  • Revisa demos: ¿los enlaces y botones se distinguen bien? ¿hay textos con poco contraste?

4) Rendimiento

  • Prioriza temas ligeros: menos animaciones innecesarias, menos dependencias.
  • Desconfía de demos que cargan decenas de sliders, efectos y fuentes sin control.

5) Opciones de personalización reales (evitar paneles inflados)

  • Valora si puedes lograr variaciones de diseño con controles nativos (Editor del sitio/estilos globales) o ajustes del tema bien organizados.
  • Evita paneles con cientos de toggles que duplican funciones y generan inconsistencias.
  • Pregunta clave: “¿Puedo cambiar tipografía, colores, espaciados y estructura sin instalar 5 extensiones del tema?”

6) Documentación

  • Debe incluir guías de configuración, importación de demos (si existe), y resolución de problemas.
  • Debe explicar qué hace cada opción sin ambigüedades.

Tabla rápida de evaluación

CriterioQué revisarSeñal positivaSeñal de alerta
ActualizacionesÚltima versión y ritmoActualizaciones regularesMeses/años sin cambios
SoporteCanales y tiemposSoporte activo y documentadoSoporte difuso o inexistente
PluginsCompatibilidad realNo impone plugins propiosDependencias obligatorias
AccesibilidadContraste, foco, tecladoBuenas prácticas visiblesTexto ilegible, foco ausente
RendimientoCarga y scriptsDiseño simple y rápidoEfectos y librerías excesivas
PersonalizaciónControles útilesOpciones claras y coherentesPanel inflado y confuso
DocumentaciónGuías y FAQsPasos claros y completosInstrucciones vagas

Guía paso a paso para evaluar un tema antes de adoptarlo

Paso 1: define el objetivo visual y funcional

  • Enumera 5–10 requisitos visuales (ej.: cabecera con CTA, blog con sidebar o sin, página de servicios con secciones).
  • Enumera plugins imprescindibles y elementos críticos (formularios, tienda, multilenguaje si aplica).

Paso 2: prueba en un entorno seguro

  • Si tu hosting ofrece staging, úsalo para probar el tema sin afectar el sitio en producción.
  • Si no hay staging, crea una copia en un subdominio o instalación separada (según lo que permita tu proveedor).

Paso 3: instala el tema y revisa la personalización “real”

  • Comprueba si puedes ajustar tipografías, colores y espaciados sin paneles complejos.
  • Verifica si el tema respeta estilos globales (en temas de bloques) o si fuerza estilos difíciles de cambiar.

Paso 4: valida compatibilidad con tus plugins clave

  • Activa tus plugins imprescindibles y revisa pantallas críticas: formularios, checkout (si hay tienda), cabeceras de páginas, entradas del blog.
  • Busca conflictos visibles: estilos rotos, botones sin formato, campos desalineados.

Paso 5: revisa rendimiento y carga

  • Abre la página de inicio, una entrada y una página interna: observa si hay saltos de diseño, cargas tardías o animaciones excesivas.
  • Si tu herramienta de caché/optimización ya está definida, pruébala con el tema para detectar incompatibilidades.

Paso 6: prueba responsive y accesibilidad básica

  • Revisa en móvil y tablet: menús, botones, espaciados, legibilidad.
  • Navega con teclado: ¿puedes llegar a enlaces y botones? ¿se ve el foco?

Buenas prácticas al cambiar de tema (para evitar sorpresas)

1) Prepara staging si existe

Haz el cambio primero en staging. Así podrás ajustar detalles sin interrupciones. Si no tienes staging, programa una ventana de mantenimiento y asegúrate de contar con una copia de seguridad reciente.

2) Revisa menús y navegación

  • Confirma que los menús están asignados a las ubicaciones correctas (cabecera, pie, etc.).
  • Verifica el comportamiento del menú móvil (hamburguesa, submenús).

3) Revisa widgets o equivalentes

  • En temas clásicos, revisa widgets (sidebar, footer) porque las áreas pueden cambiar.
  • En temas de bloques, revisa partes de plantilla (footer/header) y patrones usados.

4) Revisa plantillas de páginas y layouts especiales

  • Comprueba páginas clave: inicio, contacto, servicios, blog, archivo de categorías, búsqueda, 404.
  • Si usabas plantillas específicas del tema anterior (por ejemplo “Landing”, “Full width”), valida si existen equivalentes o si debes remaquetar.

5) Revisa estilos globales y consistencia visual

  • En temas de bloques: revisa Estilos (tipografías, colores, botones, enlaces) y confirma que se aplican a todo el sitio.
  • En temas clásicos: revisa ajustes del Personalizador y evita duplicar configuraciones en múltiples paneles.

6) Pruebas de responsive y elementos interactivos

  • Comprueba formularios, popups (si existen), sliders (si los hay), tablas y galerías.
  • Verifica que los CTAs no queden fuera de pantalla y que no haya textos cortados.

7) Checklist de verificación post-cambio

  • Cabecera: logo, menú, CTA, buscador (si aplica).
  • Pie: enlaces legales, redes, datos de contacto.
  • Blog: listado, entrada individual, autor, categorías/etiquetas.
  • Páginas clave: inicio, contacto, servicios, políticas.
  • Plugins: formularios envían bien, SEO no pierde metadatos visibles, tienda (si aplica) completa compra.

Cómo reconocer señales de un tema problemático

Exceso de scripts y efectos

  • Animaciones en casi todos los elementos, sliders pesados, múltiples librerías para lo mismo.
  • Señal práctica: el sitio “se siente” lento incluso con pocas páginas y contenido.

Dependencias ocultas

  • El tema exige instalar muchos plugins del propio proveedor para funciones básicas (cabecera, maquetación, shortcodes).
  • Si desactivas uno de esos plugins y se rompen secciones enteras, hay acoplamiento excesivo.

Errores tras actualizaciones

  • Después de actualizar WordPress o el tema aparecen avisos, estilos rotos o el editor se comporta de forma extraña.
  • Señal práctica: el soporte recomienda “desactivar actualizaciones” como solución habitual.

Panel de opciones inflado y confuso

  • Demasiadas opciones duplicadas (tipografía en 3 lugares distintos) y resultados inconsistentes.
  • Señal práctica: cambiar un color en un panel no afecta a botones o enlaces en otras áreas.

Contenido “atado” al tema

  • Uso intensivo de elementos que no se trasladan bien (por ejemplo, shortcodes del tema o bloques propietarios que no funcionan sin él).
  • Señal práctica: al previsualizar otro tema, el contenido queda lleno de elementos sin formato o marcadores extraños.

Ahora responde el ejercicio sobre el contenido:

Al elegir o cambiar un tema en WordPress, ¿qué práctica ayuda más a evitar que el sitio se rompa al cambiar de tema?

¡Tienes razón! Felicitaciones, ahora pasa a la página siguiente.

¡Tú error! Inténtalo de nuevo.

Un tema debe controlar principalmente la capa visual y las plantillas. Si las funcionalidades se dejan en plugins (formularios, SEO, seguridad, caché, tienda), el cambio de tema reduce el riesgo de romper partes del sitio y mejora la compatibilidad.

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