Seguridad e higiene en la cocina

Capítulo 1

Tiempo estimado de lectura: 7 minutos

+ Ejercicio

Qué significa “seguridad e higiene” en la cocina

Seguridad e higiene en la cocina es el conjunto de hábitos que reducen dos riesgos principales: accidentes (cortes, quemaduras, caídas) y enfermedades transmitidas por alimentos (por contaminación microbiana, química o física). En casa, la mayoría de problemas se evitan con rutinas simples: manos limpias, separación de crudo y cocido, control de temperaturas, limpieza ordenada y almacenamiento correcto.

Riesgos más comunes y cómo se producen

  • Contaminación cruzada: microbios del pollo crudo, carne, pescado o huevos pasan a alimentos listos para comer (ensaladas, pan, frutas) por tablas, cuchillos, manos o paños.
  • Zona de peligro de temperatura: cuando los alimentos pasan demasiado tiempo templados, los microbios pueden multiplicarse rápido. Esto ocurre al dejar comida cocinada fuera, descongelar a temperatura ambiente o enfriar lentamente una olla grande.
  • Cocción insuficiente: el exterior parece hecho, pero el centro no alcanza temperatura segura (hamburguesas gruesas, pollo, tortillas jugosas).
  • Riesgos físicos: fragmentos de hueso, espinas, vidrio, grapas de envases, cáscaras, o virutas por utensilios dañados.
  • Riesgos químicos: uso incorrecto de limpiadores (mezclas peligrosas), residuos de detergente en superficies, o almacenamiento de químicos cerca de alimentos.

Guía práctica paso a paso: rutina segura antes, durante y después de cocinar

1) Antes de empezar (preparación del entorno)

  • Manos: lávalas con agua y jabón durante 20 segundos, frotando palmas, dorsos, entre dedos y uñas. Sécalas con papel o toalla limpia y seca.
  • Superficie: despeja la encimera. Limpia con agua caliente y detergente; enjuaga y seca. Si vas a manipular crudos (pollo/pescado), ten a mano papel para limpiar salpicaduras al momento.
  • Utensilios “por zonas”: prepara una tabla para crudos y otra para alimentos listos para comer (o lava y seca entre usos). Ten un plato para crudo y otro distinto para el alimento ya cocinado (nunca reutilices el del crudo sin lavar).
  • Ropa y cabello: recoge el cabello. Evita mangas sueltas. Si usas paños de cocina, que estén limpios y secos; mejor papel para secar manos si vas a alternar tareas.
  • Revisión rápida de seguridad: mangos de sartenes hacia dentro, suelo seco, cuchillos guardados o en zona estable, niños/mascotas fuera del área de corte y fuego.

2) Durante la preparación (separar, limpiar, controlar)

  • Orden de trabajo recomendado: primero lava y corta verduras/frutas y alimentos listos para comer; después manipula carnes/pescados/huevos. Así reduces lavados intermedios y riesgo de contaminación cruzada.
  • Evita lavar pollo crudo: al enjuagarlo, las salpicaduras pueden contaminar fregadero y encimera. La cocción es lo que lo hace seguro.
  • Higiene de manos “por eventos”: vuelve a lavarte tras tocar crudos, tirar basura, tocar el móvil, sonarte la nariz, tocar mascotas o limpiar.
  • Paños y esponjas: son grandes acumuladores de microbios si permanecen húmedos. Usa papel para limpiar jugos de carne/pescado. Si usas esponja, enjuágala bien, escúrrela y déjala secar al aire; cámbiala con frecuencia.
  • Marinados: marina en la nevera, no en la encimera. Si quieres usar la marinada como salsa, hiérvela o cocínala a fondo antes de servir.

3) Cocción segura (temperatura y señales)

La forma más fiable de saber si un alimento está seguro es un termómetro de cocina. Si no tienes, usa señales visuales, pero entiende que son menos precisas en piezas gruesas.

  • Temperaturas internas orientativas con termómetro: aves (pollo/pavo) 74 °C; carnes picadas (hamburguesas) 71 °C; pescado 63 °C (o que se desmenuce fácilmente y esté opaco); recalentados 74 °C.
  • Dónde medir: en la parte más gruesa, evitando hueso (el hueso altera la lectura). En hamburguesas, en el centro.
  • Ejemplo práctico: si haces pechuga a la plancha, mide en el centro. Si marca 74 °C, retira y deja reposar 2–3 minutos para que los jugos se redistribuyan.
  • Evita “medio crudo” en preparaciones de riesgo: pollo, carne picada y huevos para personas vulnerables (niños pequeños, embarazadas, mayores, inmunodeprimidos) deben ir bien cocidos.

4) Enfriado, almacenamiento y recalentado (lo que más se descuida)

  • Regla práctica de tiempo: no dejes comida cocinada a temperatura ambiente más de 2 horas (1 hora si hace mucho calor). Refrigera cuanto antes.
  • Cómo enfriar rápido una olla grande: divide en recipientes bajos y anchos para que pierda calor rápido. No metas una olla enorme hirviendo en la nevera: calienta el interior y perjudica otros alimentos.
  • Nevera y congelador: mantén la nevera fría (ideal alrededor de 4 °C) y el congelador a -18 °C. Guarda crudos en la balda inferior, en recipiente cerrado, para evitar goteos.
  • Etiquetado casero: si congelas, anota fecha y contenido en cinta adhesiva (en el recipiente, no en la tapa si se intercambia).
  • Descongelado seguro: en nevera (planifica), en microondas (cocina inmediatamente después) o en bolsa cerrada bajo agua fría cambiándola con frecuencia. Evita descongelar en la encimera.
  • Recalentado: calienta hasta que esté humeante y muy caliente de forma uniforme; remueve sopas y guisos. Si recalientas en microondas, deja reposar 1 minuto y vuelve a remover.
  • No recalentar repetidas veces: recalienta solo la porción que vas a comer para no someter el resto a ciclos de temperatura.

Higiene de utensilios, tablas y superficies (método simple)

Método “limpiar y desinfectar” en 3 pasos

  • 1. Lavar: agua caliente + detergente para retirar grasa y restos.
  • 2. Enjuagar: elimina el detergente.
  • 3. Desinfectar (cuando hubo crudos): usa un desinfectante apto para cocina siguiendo la etiqueta (dilución y tiempo de contacto). Luego deja secar al aire o seca con papel.

Consejo práctico: si cortaste pollo crudo, no “solo enjuagues” la tabla. Lávalo bien con detergente, enjuaga y desinfecta. Haz lo mismo con el fregadero si hubo salpicaduras.

Tablas de cortar: cómo reducir riesgos

  • Separación por uso: una para crudos (carnes/pescados) y otra para listos para comer (pan, frutas, verduras ya lavadas).
  • Estado de la tabla: si tiene surcos profundos, cuesta limpiarla; considera reemplazarla.
  • Estabilidad: coloca un paño húmedo o papel bajo la tabla para que no se deslice y evitar cortes.

Seguridad personal: cortes, quemaduras y fuego

Prevención de cortes (hábitos de principiante)

  • Cuchillo adecuado y afilado: un cuchillo sin filo resbala más. Mantén el filo y usa una tabla estable.
  • “Garra” con la mano guía: dedos recogidos, nudillos hacia el cuchillo, para proteger puntas de los dedos.
  • No atrapes un cuchillo que cae: aléjate y deja que caiga.
  • Transporte: lleva el cuchillo con la punta hacia abajo y pegado al cuerpo, sin gesticular.

Prevención de quemaduras

  • Asas hacia dentro: evita golpes accidentales.
  • Vapor: abre tapas alejándolas de tu cara y manos.
  • Horno: usa guantes secos (la humedad transmite calor). Retira bandejas con ambas manos y apóyalas en superficie estable.
  • Aceite caliente: seca bien los alimentos antes de freír para reducir salpicaduras. No llenes demasiado la sartén.

Fuego y humo: qué hacer

  • Si se prende fuego una sartén: apaga el fuego, tapa con una tapa metálica o bandeja para cortar el oxígeno. No uses agua sobre aceite.
  • Si hay humo excesivo: retira la sartén del calor con cuidado, ventila y revisa si el aceite está demasiado caliente.
  • Extintor: si tienes, que sea apto para cocina y aprende a usarlo antes de necesitarlo.

Alérgenos y comensales vulnerables

Si cocinas para otras personas, pregunta por alergias e intolerancias. La higiene aquí no es solo “limpieza”: es evitar trazas.

  • Evita contaminación por alérgenos: usa utensilios y tablas dedicadas o lava a fondo entre usos. No reutilices aceite donde se frió un alimento alergénico para cocinar otro “seguro”.
  • Lee etiquetas: salsas, caldos, embutidos y mezclas de especias pueden contener alérgenos.
  • Personas vulnerables: prioriza cocciones completas, lácteos pasteurizados y alimentos bien refrigerados.

Checklist rápido para pegar en la nevera (hábitos diarios)

  • Manos lavadas antes de cocinar y después de tocar crudos.
  • Tabla/utensilios separados para crudo y listo para comer.
  • Plato del crudo nunca toca el cocinado.
  • Comida fuera de la nevera el menor tiempo posible.
  • Enfriar en recipientes bajos; guardar crudos abajo.
  • Recalentar hasta muy caliente y uniforme.
  • Encimera y fregadero limpios tras manipular crudos.
  • Suelo seco, mangos hacia dentro, guantes secos para horno.

Ahora responde el ejercicio sobre el contenido:

¿Cuál es la práctica más adecuada para reducir la contaminación cruzada al preparar alimentos listos para comer y carnes crudas?

¡Tienes razón! Felicitaciones, ahora pasa a la página siguiente.

¡Tú error! Inténtalo de nuevo.

Separar crudo y listo para comer (o lavar, enjuagar y secar entre usos) reduce el paso de microbios por manos, tablas y cuchillos. Además, se recomienda trabajar primero con alimentos listos para comer y dejar los crudos para el final.

Siguiente capítulo

Organización práctica y mise en place

Arrow Right Icon
Portada de libro electrónico gratuitaCocina base para principiantes: técnicas esenciales y 25 recetas comodín
8%

Cocina base para principiantes: técnicas esenciales y 25 recetas comodín

Nuevo curso

12 páginas

Descarga la aplicación para obtener una certificación gratuita y escuchar cursos en segundo plano, incluso con la pantalla apagada.