Qué es una salsa base y qué es una ligazón
Una salsa base es una preparación “madre” o comodín que sirve como punto de partida para muchas otras salsas. Suele aportar cuerpo, brillo y cohesión al plato, y permite adaptar el resultado con ingredientes finales (hierbas, cítricos, quesos, mostaza, vino, etc.).
Una ligazón (o espesante) es una técnica para dar textura: espesar, emulsionar o estabilizar una salsa. No todas las salsas se ligan igual: algunas se espesan por almidón (harina, maicena), otras por reducción (evaporación), otras por emulsión (aceite + fase acuosa) y otras por proteínas (yema, nata, mantequilla).
Texturas objetivo: cómo “debe” caer una salsa
Antes de ligar, define la textura que buscas. Esto evita pasarte y tener que “arreglar” después.
- Napar: la salsa cubre el dorso de una cuchara y al pasar el dedo queda un surco limpio. Ideal para salsas de carne, cremas ligeras, velouté.
- Ligera: cae en hilo continuo y deja una película fina. Ideal para vinagretas, salsas de limón, jugos reducidos.
- Densa: cae lentamente y forma “montículo” suave. Ideal para bechamel espesa, salsas de queso, ragús.
- Emulsionada: aspecto homogéneo y brillante, sin separación de grasa. Ideal para mayonesa, holandesa, beurre blanc.
Las 5 salsas base más útiles para principiantes
1) Bechamel (blanca) y sus variaciones
Bechamel = roux (harina + grasa) + leche. Es una base para gratinados, croquetas, lasañas y salsas de queso.
Proporciones orientativas: para 500 ml de leche: 40 g mantequilla + 40 g harina (textura media). Ajusta: menos roux = más ligera; más roux = más espesa.
- Escuche el audio con la pantalla apagada.
- Obtenga un certificado al finalizar.
- ¡Más de 5000 cursos para que explores!
Descargar la aplicación
Paso a paso:
- 1. Roux: derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la harina y cocina 2–3 minutos removiendo (roux blanco). No debe tomar color.
- 2. Añadir leche: incorpora la leche templada poco a poco, batiendo para evitar grumos.
- 3. Cocción: lleva a hervor suave y cocina 8–12 minutos, removiendo, hasta que espese y desaparezca el sabor a harina.
- 4. Ajuste: si queda muy espesa, añade leche; si queda muy líquida, cocina un poco más o liga con una pequeña cantidad extra de roux o slurry (ver más abajo).
Variaciones rápidas: Mornay (añade queso rallado al final), salsa de mostaza (mostaza suave + un toque de limón), salsa de setas (saltea setas y mezcla).
2) Velouté (salsa aterciopelada)
Velouté = roux + caldo (pollo, pescado o verduras). Es más ligera que la bechamel y muy adaptable.
Paso a paso:
- 1. Roux: igual que en bechamel (blanco o rubio, 3–5 minutos si quieres un toque más tostado).
- 2. Caldo: añade caldo caliente poco a poco, batiendo.
- 3. Cocción: hierve suave 10–15 minutos para que se integre y redondee.
- 4. Acabado opcional: un chorrito de nata o una nuez de mantequilla fuera del fuego para brillo.
Usos: pollo con salsa, albóndigas, verduras asadas, pescados blancos.
3) Salsa de tomate rápida “base”
Una base de tomate bien hecha es un comodín para pasta, arroz, huevos, carne picada, pizza y guisos.
Paso a paso:
- 1. Sofrito breve: cocina cebolla picada en aceite a fuego medio hasta transparente.
- 2. Tomate: añade tomate triturado o en conserva.
- 3. Reducción: cocina destapado 15–30 minutos, removiendo, hasta que pierda agua y concentre.
- 4. Ajuste de textura: si quieres más fino, tritura; si lo quieres más rústico, deja tal cual.
Ligazón natural: el tomate espesa por reducción y por su propia pectina. Si queda aguado, cocina más destapado antes de pensar en almidones.
4) Emulsiones frías: vinagreta estable y mayonesa
Una emulsión es una mezcla estable de grasa y agua. En cocina, se logra con batido y un “puente” (mostaza, yema, ajo, lecitina) que ayuda a que no se separe.
Vinagreta estable (paso a paso):
- 1. Base: en un bol, mezcla 1 parte de vinagre o limón con sal y (opcional) 1 cucharadita de mostaza.
- 2. Emulsionar: añade 3 partes de aceite en hilo mientras bates.
- 3. Ajuste: si se corta, añade unas gotas de agua y bate; o empieza en otro bol con una cucharadita de mostaza y ve incorporando la vinagreta cortada poco a poco.
Mayonesa (paso a paso):
- 1. Base: yema + sal + unas gotas de limón o vinagre.
- 2. Aceite en hilo: bate sin parar, incorporando aceite muy poco a poco al inicio.
- 3. Ajuste: cuando espese, puedes añadir el aceite un poco más rápido. Si queda muy densa, aligera con unas gotas de agua o limón.
5) Emulsiones calientes: beurre blanc (mantequilla montada)
Beurre blanc es una salsa brillante para pescados y verduras: se liga con mantequilla fría, sin harina.
Paso a paso:
- 1. Reducción: en un cazo, reduce vino blanco + un poco de vinagre (y opcionalmente chalota) hasta que quede casi seco pero aún húmedo.
- 2. Bajar fuego: retira del fuego o deja a fuego muy bajo (no debe hervir fuerte).
- 3. Montar: añade mantequilla fría en cubos, batiendo, sin dejar que hierva. La salsa debe quedar cremosa y homogénea.
- 4. Mantener: conserva tibia, no hirviendo. Si se calienta demasiado, se separa.
Ligazones esenciales (cómo espesar y estabilizar)
A) Reducción: espesar sin añadir nada
Reducir es evaporar agua para concentrar sabor y espesar. Es la ligazón más “limpia” para jugos de carne, salsas de tomate y fondos.
- Cómo hacerlo: cocina destapado a hervor suave y constante.
- Señal: burbujas más grandes y lentas, y la salsa “marca” el fondo al pasar la cuchara.
- Errores comunes: fuego demasiado alto (se quema), no remover en salsas con sólidos (se pegan).
B) Roux (harina + grasa): el espesante clásico
El roux cocina el almidón en grasa para que espese sin sabor a harina cruda.
- Roux blanco: 2–3 min, para bechamel y velouté claras.
- Roux rubio: 4–6 min, sabor más tostado, espesa un poco menos.
- Roux oscuro: 8–15 min, muy aromático (tipo cajún), espesa menos y requiere atención para no quemar.
Guía práctica para evitar grumos: añade líquido caliente sobre roux caliente, o líquido frío sobre roux frío; evita mezclar caliente con frío de forma brusca. Bate al incorporar.
C) Slurry (maicena/almidón + agua fría): rápido y controlable
Ideal para salsas de salteado, jugos y preparaciones donde no quieres sabor a harina.
Paso a paso:
- 1. Mezcla: disuelve maicena en agua fría (aprox. 1 cucharadita por 250 ml para espesor ligero; ajusta).
- 2. Añade: incorpora a la salsa caliente en hilo, removiendo.
- 3. Activa: deja hervir suave 30–60 segundos para que espese y pierda gusto a almidón.
- 4. Ajusta: si falta cuerpo, repite con pequeñas cantidades.
Errores comunes: añadir maicena directamente (grumos), no hervir después (textura harinosa), recalentar fuerte repetidas veces (puede licuarse).
D) Beurre manié (mantequilla + harina cruda): para “corregir” al final
Es una pasta 1:1 de mantequilla blanda y harina. Útil para espesar una salsa ya hecha sin preparar roux aparte.
Paso a paso:
- 1. Pasta: mezcla mantequilla y harina hasta formar una crema.
- 2. Añade en trocitos: incorpora poco a poco a la salsa caliente, batiendo.
- 3. Cocina: hierve suave 2–3 minutos para cocinar la harina.
E) Liaison (yema + nata): cremosidad sin hervir
Ligazón típica para cremas y salsas suaves. Aporta cuerpo sedoso, pero es sensible al calor.
Paso a paso:
- 1. Mezcla: bate yema con un poco de nata (o leche).
- 2. Templar: añade un cucharón de salsa caliente a la mezcla, batiendo (tempering).
- 3. Volver al cazo: incorpora la mezcla al cazo y calienta a fuego muy bajo, sin hervir, hasta que espese ligeramente.
Clave: si hierve, la yema puede cuajar y granear.
F) Montar con mantequilla (monter au beurre): brillo y textura
Consiste en añadir mantequilla fría al final para dar brillo y una textura más redonda. No sustituye una ligazón fuerte, pero mejora mucho una salsa.
- Cómo hacerlo: apaga el fuego, añade cubos de mantequilla fría y bate hasta integrar.
- Cuándo usarlo: jugos reducidos, salsas de vino, velouté.
G) Emulsión con aceite: salsas tipo alioli y verdes
Además de mayonesa, puedes emulsionar aceites con hierbas, ajo, yogur o aguacate. La clave es añadir el aceite gradualmente y usar un agente que ayude a estabilizar (ajo, mostaza, yema, yogur).
- Truco práctico: si una salsa verde se separa, añade una cucharadita de mostaza o yogur y vuelve a batir.
Guía práctica: elegir la ligazón correcta según el plato
- Quiero espesar y concentrar sabor: reducción.
- Quiero una salsa cremosa para gratinar: bechamel (roux + leche).
- Quiero una salsa ligera para pollo/pescado: velouté o reducción + mantequilla al final.
- Quiero espesar rápido una salsa ya hecha: slurry de maicena o beurre manié.
- Quiero textura sedosa sin harina: liaison de yema + nata (sin hervir).
- Quiero una salsa brillante y estable para pescado: beurre blanc (emulsión caliente).
- Quiero una salsa fría para ensaladas o bocadillos: vinagreta o mayonesa.
Problemas frecuentes y cómo solucionarlos
Salsa con grumos
- En bechamel/velouté: bate enérgicamente y cocina unos minutos; si persiste, pasa por colador o tritura.
- Prevención: incorpora el líquido poco a poco y bate desde el inicio.
Salsa demasiado líquida
- Primero: reduce destapado (si el sabor lo permite).
- Si necesitas rapidez: slurry de maicena en pequeñas tandas.
- Si es una salsa con roux: cocina más tiempo para que espese y se integre.
Salsa demasiado espesa
- Solución: añade líquido caliente poco a poco (leche, caldo, agua, vino según la salsa) y mezcla hasta ajustar.
- Evita: añadir líquido frío de golpe (puede cortar emulsiones o crear textura irregular).
Emulsión cortada (separación de grasa)
- Mayonesa/vinagreta: empieza en otro recipiente con una base (mostaza o yema) y ve incorporando la salsa cortada en hilo mientras bates.
- Beurre blanc: retira del calor, añade una cucharada de agua fría y bate; luego incorpora mantequilla fría poco a poco.
Salsa con sabor a harina
- Causa: roux poco cocido o cocción insuficiente tras añadir el líquido.
- Solución: cocina a hervor suave 8–12 minutos (bechamel) o 10–15 (velouté), removiendo.
Mini prácticas (10–15 minutos) para dominar ligazones
Práctica 1: “Napar” con velouté
- Haz un roux blanco pequeño (1 cucharada mantequilla + 1 cucharada harina).
- Añade 250 ml de caldo caliente poco a poco y cocina 10 minutos.
- Prueba el punto napante en cuchara y ajusta con reducción o un poco más de caldo.
Práctica 2: Espesar con slurry sin pasarte
- Calienta 250 ml de salsa de tomate o caldo con un chorrito de soja (para ver brillo y cuerpo).
- Disuelve 1 cucharadita de maicena en 2 cucharaditas de agua fría.
- Añade la mitad, hierve 30 segundos, evalúa; añade el resto solo si hace falta.
Práctica 3: Montar una salsa con mantequilla
- Reduce 200 ml de caldo con un chorrito de vino hasta 120–140 ml.
- Apaga el fuego y añade 20–30 g de mantequilla fría en cubos, batiendo.
- Observa el cambio: brillo, textura y sensación en boca.