Planificación semanal y lista de compras inteligente

Capítulo 11

Tiempo estimado de lectura: 7 minutos

+ Ejercicio

Qué es la planificación semanal (y por qué funciona)

La planificación semanal es decidir con antelación qué vas a comer (y cuándo), para comprar solo lo necesario, cocinar con menos estrés y reducir desperdicio. No se trata de “comer perfecto”, sino de crear un sistema repetible: eliges pocas preparaciones base, las reutilizas en varias comidas y ajustas por tiempo, presupuesto y antojos.

Una planificación inteligente combina tres capas: 1) comidas principales (almuerzos/cenas), 2) apoyos (desayunos, meriendas, snacks), y 3) “comodines” (opciones rápidas para días caóticos). La lista de compras es el puente entre tu plan y tu cocina: si está bien hecha, la semana se vuelve automática.

Principios de una lista de compras inteligente

1) Compra por usos, no por recetas

En vez de comprar ingredientes “para una receta”, compra ingredientes que se puedan usar en varias: una base de vegetales, una o dos proteínas, un carbohidrato principal y extras de sabor. Ejemplo: si compras cebolla, pimiento y zanahoria, puedes usarlos en salteados, sopas, tortillas, bowls y rellenos.

2) Repite con intención

Repetir no es aburrido si cambias el formato. Un mismo ingrediente puede aparecer en 2–3 comidas con variaciones. Ejemplo: pollo desmenuzado puede ser bowl, sándwich o ensalada. El objetivo es reducir decisiones, no variedad.

3) Equilibra frescos, congelados y despensa

Los frescos aportan textura y sabor; los congelados te salvan a mitad de semana; la despensa sostiene el plan. Un buen patrón: compra frescos para 3–4 días y apóyate en congelados/despensa para el final de semana.

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4) Diseña “salidas de emergencia”

Incluye 2–3 opciones de comida rápida con ingredientes estables. Ejemplos: pasta + salsa de tomate + atún; tortilla francesa + ensalada; legumbres en conserva + arroz. Esto evita pedir comida por falta de plan.

Guía práctica paso a paso (20–30 minutos para planificar)

Paso 1: Revisa tu semana real

Anota en una hoja o notas del móvil: qué días tienes poco tiempo, qué días comes fuera y cuántas personas comerán en casa. Marca 2 tipos de día: “día corto” (15–20 min) y “día normal” (30–45 min). Esto define cuántas comidas deben ser ultrarrápidas.

Paso 2: Haz un inventario rápido (5 minutos)

Revisa nevera, congelador y despensa con una regla simple: apunta solo lo que está “listo para usarse” (no lo que está olvidado). Divide en: proteínas, vegetales, carbohidratos, lácteos/huevos, extras (salsas, condimentos, conservas). Este inventario evita compras duplicadas.

Paso 3: Elige 2–3 preparaciones base

Selecciona pocas bases que puedas reutilizar. Ejemplos de bases (elige 2–3): una proteína cocinada (o lista para cocinar), una bandeja de vegetales asados o salteados, una olla de legumbre o sopa, una salsa o aderezo simple, un carbohidrato que rinda (arroz/pasta/patata). La clave es que cada base se pueda transformar en al menos 2 comidas.

Paso 4: Construye el menú con una plantilla

Usa esta plantilla para almuerzos/cenas (ajusta a tu rutina): 2 comidas “cocina normal”, 2 comidas “recalentar/ensamblar”, 1 comida “congelador/despensa”, 1 comida “sobras creativas”, 1 comida libre (o fuera).

Ejemplo de estructura (sin recetas específicas):

  • Lunes (día normal): base + acompañamiento
  • Martes (día corto): ensamble rápido con base
  • Miércoles (día normal): segunda base
  • Jueves (día corto): congelador/despensa
  • Viernes (día normal): sobras transformadas
  • Sábado: libre
  • Domingo: preparación base para la semana siguiente (si aplica)

Paso 5: Define desayunos y snacks “por defecto”

Elige 2 desayunos repetibles y 2 snacks. Esto reduce compras impulsivas. Ejemplos de enfoque: fruta + yogur; tostadas + huevo; avena; frutos secos; hummus con vegetales. Ajusta a lo que realmente comes, no a lo ideal.

Paso 6: Convierte el plan en lista de compras (método por categorías)

Escribe la lista agrupada por zonas del supermercado para comprar más rápido y olvidar menos. Plantilla:

  • Verduras y fruta
  • Proteínas
  • Lácteos y huevos
  • Pan y tortillas
  • Despensa (conservas, pasta, arroz, legumbres, tomate, etc.)
  • Congelados
  • Extras (snacks, café/té, condimentos que falten)

Regla práctica: cada comida del plan debe “aportar” 3–6 ítems a la lista. Si una comida añade 12 ingredientes nuevos, es una señal de que no es adecuada para una semana de principiantes.

Paso 7: Aplica el filtro de desperdicio

Antes de cerrar la lista, revisa los ingredientes perecederos y pregúntate: “¿En cuántas comidas aparece esto?” Si un ingrediente fresco solo aparece una vez, o lo sustituyes por uno más versátil, o lo compras en menor cantidad, o lo cambias por congelado.

Cómo calcular cantidades sin complicarte

Regla del plato para estimar por persona

Para almuerzo/cena, piensa en proporciones: 1 parte de proteína, 1 parte de carbohidrato, 2 partes de vegetales (aprox.). No hace falta pesar: usa el tamaño de tu mano como guía.

  • Proteína: 1 “palma” por persona (más si es muy activo o si esa comida es la principal del día).
  • Carbohidrato: 1 “puño” por persona.
  • Vegetales: 2 “puños” por persona (mezcla de crudos y cocidos según tu plan).

Compra con margen, pero con límites

Para principiantes, es mejor quedarse ligeramente corto en frescos y completar con congelados/despensa, que comprar de más y desperdiciar. Un margen razonable: 10–15% extra en básicos versátiles (cebolla, zanahoria, huevos, arroz, conservas) y mínimo extra en hojas verdes o frutas muy maduras.

Estrategias para ahorrar tiempo y dinero

1) Un “día de compra” y un “día de reposición”

Haz una compra principal semanal y una reposición pequeña (fruta/verdura/pan) a mitad de semana si lo necesitas. Esto evita compras diarias caras y desordenadas.

2) Compra por temporada y por formato

Si un vegetal está caro, cámbialo por otro de temporada o por congelado. Ejemplo: brócoli congelado suele ser más estable en precio y dura más. Mantén 2–3 vegetales “comodín” que siempre funcionan.

3) Usa una lista maestra reutilizable

Crea una lista fija con tus básicos (los que compras casi siempre) y cada semana solo ajustas 10–15 ítems. Esto acelera la planificación y reduce olvidos.

4) Evita compras impulsivas con reglas simples

  • No compres un ingrediente nuevo si no sabes en qué 2 comidas lo usarás.
  • Si compras un “capricho”, que sea uno por semana y que no desplace alimentos base.
  • Prioriza formatos que se conserven: conservas, congelados, vegetales resistentes (zanahoria, col, calabacín), frutas menos delicadas (manzana, cítricos).

Ejemplo práctico: de plan a lista (sin recetas)

Plan semanal tipo (para 1–2 personas)

  • 2 comidas de cocina normal con una proteína y vegetales
  • 2 comidas de ensamble rápido usando sobras o bases
  • 1 comida de despensa/congelador
  • 1 comida de sobras creativas
  • Desayunos repetibles (2 opciones) y snacks (2 opciones)

Lista resultante (modelo)

  • Verduras y fruta: cebolla, ajo, zanahoria, pimiento, hojas verdes resistentes o mezcla para ensalada, tomates o cherry, fruta para 5–7 días
  • Proteínas: opción A (fresca) + opción B (conserva o congelada), legumbre en conserva o seca
  • Lácteos y huevos: huevos, yogur o queso según desayunos
  • Pan y tortillas: pan de molde o tortillas (según ensambles)
  • Despensa: arroz o pasta, tomate triturado o salsa simple, aceite, vinagre/limón, conservas (atún/sardina/maíz), frutos secos (opcional)
  • Congelados: vegetales mixtos o uno “comodín” (brócoli/espinaca), proteína congelada si conviene

Este modelo se adapta cambiando solo 1–2 ingredientes por semana (por ejemplo, variar el vegetal principal o la proteína), manteniendo el sistema estable.

Checklist imprimible para tu próxima semana

  • ¿Qué 2 días serán “días cortos”?
  • ¿Qué tengo ya en nevera/congelador/despensa que debo usar primero?
  • ¿Cuáles serán mis 2–3 bases de la semana?
  • ¿Tengo 2 comidas de emergencia con despensa/congelador?
  • ¿Mis frescos aparecen en al menos 2 comidas?
  • ¿La lista está agrupada por categorías del súper?

Ahora responde el ejercicio sobre el contenido:

Al convertir un plan semanal en una lista de compras, cual señal indica que una comida no es adecuada para una semana de principiantes?

¡Tienes razón! Felicitaciones, ahora pasa a la página siguiente.

¡Tú error! Inténtalo de nuevo.

Si una comida aporta muchos ingredientes nuevos (por ejemplo, cerca de una docena), suele ser demasiado compleja para principiantes. La idea es reutilizar preparaciones base y que cada comida sume pocos items a la lista.

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