Qué significa “foto de producto limpia y lista para publicar”
En este mini-proyecto vas a transformar una foto de producto “real” (tomada con móvil o cámara, con pequeñas distracciones inevitables) en una imagen que se perciba profesional: producto protagonista, bordes definidos, fondo uniforme o controlado, y un aspecto consistente para catálogo. “Lista para publicar” implica que la imagen se vea bien en una cuadrícula de tienda o marketplace, mantenga proporciones coherentes entre productos y no muestre elementos accidentales (polvo, pelusas, reflejos molestos, sombras sucias o dominantes de color por iluminación mixta).
Trabajarás con un objetivo práctico: obtener 1 imagen final principal (hero) y, si quieres, 1 variante alternativa (por ejemplo, un recorte más cerrado o una versión con fondo ligeramente gris para evitar “blancos quemados”).
Preparación del mini-proyecto (antes de tocar herramientas)
Elige una foto adecuada
- Producto bien enfocado y con suficiente resolución (ideal: lado largo > 2000 px si es posible).
- Iluminación razonable: si hay sombras, que sean coherentes; si hay reflejos, que no “rompan” el contorno del producto.
- Fondo simple (aunque no sea perfecto): mesa, cartulina, pared, etc.
Define el destino de publicación
- Marketplace: suele funcionar un fondo blanco o muy claro, producto centrado, sin elementos extra.
- Tienda propia / redes: puedes permitir una sombra suave o un fondo ligeramente texturizado, siempre que no compita con el producto.
Decide también el formato final: cuadrado (1:1), vertical (4:5) o horizontal (16:9). Esto condiciona el espacio alrededor del producto y la sensación de “aire”.
Guía práctica paso a paso (GIMP o Photopea)
Paso 1: Duplica y organiza para trabajar seguro
Abre la imagen y crea una copia de la capa base para conservar el original intacto. Nombra capas con intención (por ejemplo: “Base”, “Recorte producto”, “Fondo”, “Sombras”, “Ajustes”). Esto te permite volver atrás sin perder trabajo y comparar cambios.
Paso 2: Aísla el producto con un recorte preciso
El objetivo es separar el producto del fondo con un borde limpio, sin “mordiscos” ni halos. Trabaja con zoom alto (200–400%) en zonas difíciles (pelo, vidrio, bordes blancos sobre fondo claro, etc.).
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- Selección inicial: crea una selección aproximada del producto.
- Refina el borde: ajusta manualmente en curvas y esquinas; presta atención a zonas donde el fondo se “cuela” en el contorno.
- Convierte a máscara: aplica la selección como máscara de capa para poder corregir con pincel (negro oculta, blanco revela).
Comprobación rápida: crea temporalmente una capa de color sólido (gris medio o un color llamativo) debajo del producto. Si ves bordes sucios, halos o transparencias raras, corrige la máscara antes de seguir.
Paso 3: Construye un fondo “publicable” (blanco o controlado)
En lugar de intentar “arreglar” el fondo original a la fuerza, suele ser más limpio crear un fondo nuevo debajo del producto.
- Fondo blanco: crea una capa sólida blanca bajo el producto. Es el estándar para catálogo.
- Fondo gris muy claro: útil si el producto es blanco y se pierde contra el blanco puro; un gris 3–8% ayuda a separar sin parecer “fondo gris”.
- Fondo con degradado suave: si buscas un look más editorial, usa un degradado sutil (muy poco contraste) para dar profundidad sin distraer.
Evita fondos con textura fuerte o patrones que compitan con el producto. Si el objetivo es vender, el producto debe ser lo más legible posible en miniatura.
Paso 4: Recupera realismo con una sombra creíble (opcional pero recomendable)
Un recorte perfecto sobre blanco puede verse “flotando”. Una sombra suave y coherente lo integra y mejora la percepción de calidad.
- Sombra de contacto: pequeña y más oscura justo bajo el punto donde el producto toca la superficie (por ejemplo, la base de una botella).
- Sombra difusa: más grande y suave, con baja opacidad, extendiéndose en una dirección consistente con la luz.
Cómo hacerlo de forma práctica: duplica la silueta del producto (o crea una forma aproximada), rellénala en negro, desenfócala (blur) y baja la opacidad. Ajusta con transformación para que “se apoye” en el suelo. Si el producto es alto, la sombra suele alargarse; si la luz es frontal, la sombra será corta y suave.
Paso 5: Corrige problemas típicos de producto (sin repetir técnicas básicas)
En fotos de producto aparecen defectos recurrentes. Aquí la clave es saber qué buscar y qué priorizar:
- Polvo y pelusas: revisa especialmente superficies negras, brillantes o mate uniforme. Haz una pasada sistemática por zonas grandes.
- Huellas y manchas: en plástico, vidrio y metal; suelen requerir correcciones suaves para no crear parches.
- Etiquetas torcidas o arrugas: si la etiqueta está ligeramente inclinada, corrígela con una transformación sutil; si está muy deformada, valora si es mejor mantenerla realista y solo mejorar legibilidad.
- Reflejos “quemados”: si hay zonas sin detalle, reduce su impacto suavizando transiciones o equilibrando el brillo para que no parezca un “agujero blanco”.
- Bordes con halo: típico al recortar sobre fondo claro. Solución práctica: mejora la máscara y, si hace falta, aplica una ligera corrección de borde (por ejemplo, contraer 1–2 px o desaturar el borde) hasta que el contorno se vea natural.
Paso 6: Unifica el “look” para catálogo (consistencia entre productos)
Si vas a publicar varias fotos, la consistencia vende. Asegura que todas compartan:
- Escala similar: el producto debe ocupar un porcentaje parecido del encuadre (por ejemplo, 75–85% de la altura en formato 4:5).
- Margen uniforme: deja “aire” similar alrededor para que la cuadrícula se vea ordenada.
- Dirección de luz coherente: si usas sombra, que apunte en la misma dirección en todas.
- Fondo igual: mismo blanco/gris y misma intensidad.
Consejo práctico: crea una plantilla (un archivo con el tamaño final, guías y fondo) y pega cada producto como capa nueva. Así reduces variaciones accidentales.
Paso 7: Revisión de calidad (checklist antes de exportar)
- Contorno: sin dientes de sierra, sin halos, sin recortes “comidos”.
- Producto: sin polvo visible, sin manchas evidentes, sin artefactos por exceso de retoque.
- Sombras: no deben parecer una mancha negra; deben ser suaves y creíbles.
- Color: el producto debe parecer “real” (especialmente si es ropa, cosmética o alimentos).
- Miniatura: aleja el zoom o mira en vista reducida; ¿se entiende el producto en pequeño?
Paso 8: Crea dos variantes rápidas para A/B (opcional)
Sin rehacer todo, genera dos versiones para comparar rendimiento o preferencia visual:
- Variante A: fondo blanco puro, sombra mínima.
- Variante B: fondo gris muy claro, sombra un poco más visible.
Guarda ambas con nombres claros (por ejemplo, producto_A_blanco y producto_B_gris) para no confundirlas al publicar.
Ejemplo práctico guiado (caso típico: botella o frasco)
Imagina una foto de un frasco de crema sobre una mesa, con fondo beige y una sombra marcada hacia la derecha.
- Objetivo: frasco centrado en 1:1, fondo blanco, sombra suave.
- Acción: recortas el frasco con máscara, colocas una capa blanca debajo, creas una sombra difusa ligera hacia la derecha (baja opacidad), limpias polvo en la tapa y suavizas un reflejo fuerte en el hombro del frasco.
- Control: revisas el borde del frasco sobre un fondo gris temporal para detectar halos; ajustas la máscara hasta que el contorno se vea natural.
El resultado debe verse como una imagen de catálogo: simple, clara y consistente, lista para integrarse con otras fotos de productos sin que “cante” por diferencias de fondo o escala.