Qué es el mantenimiento preventivo y correctivo
El mantenimiento preventivo son revisiones y limpiezas programadas para evitar fallas (fugas, obstrucciones, malos olores, baja presión). El mantenimiento correctivo es la intervención cuando la falla ya ocurrió, buscando restablecer el servicio con una reparación durable y verificable. En vivienda, la clave es trabajar por rutinas según periodicidad y documentar cada intervención para que futuras reparaciones sean más rápidas y seguras.
Rutinas por periodicidad (checklist práctico)
Rutina mensual (15–30 min)
- Detección de humedad: revisa bajo lavabos, tarjas, WC, calentador, lavadora y en muros cercanos a regaderas. Busca manchas, pintura abombada, olor a humedad, moho o piso “esponjoso”.
- Limpieza de aireadores (grifería): si notas chorro irregular o salpicado, desmonta el aireador y elimina sarro/arenilla.
- Verificación rápida de presión “percibida”: compara el caudal en puntos clave (cocina y regadera). Cambios repentinos suelen indicar filtro/aireador tapado, válvula parcialmente cerrada u obstrucción.
- Revisión visual de flexibles: busca abultamientos, malla oxidada, goteo en tuercas, o torsión excesiva.
Rutina trimestral (45–90 min)
- Revisión de válvulas (llaves de paso y angulares): opera abrir/cerrar para evitar que se “peguen”. Verifica que no goteen por el vástago.
- Inspección de uniones visibles: roscas, coples, trampas (P-trap), conexiones a WC y lavadora. Pasa un papel seco por la unión: si se humedece, hay microfuga.
- Revisión de retorno de olores: confirma que coladeras y trampas tengan sello hidráulico (agua). Si una coladera casi no se usa, puede evaporarse el sello.
Rutina semestral (1–2 h)
- Verificación de presión con manómetro (si cuentas con uno): mide en un punto con rosca (por ejemplo, toma de lavadora o adaptador en llave de jardín). Registra presión estática (sin consumo) y dinámica (con una llave abierta).
- Revisión de golpe de ariete: escucha “martillazos” al cerrar llaves o al cerrar válvulas de WC/lavadora. Identifica el aparato que lo provoca.
- Limpieza preventiva de trampas (lavabo/tarja): retira y limpia sedimentos si hay drenado lento recurrente.
Rutina anual (2–4 h)
- Inspección profunda de flexibles: considera reemplazo preventivo si tienen varios años, están rígidos, con corrosión o si han sufrido torsión.
- Revisión de sellos y siliconas en zonas húmedas (regadera, lavabo): evita filtraciones a muros/pisos.
- Trampa de grasa (si existe en la vivienda): limpieza programada para evitar obstrucciones por grasas.
Guías paso a paso: tareas preventivas clave
1) Revisión de válvulas (llave general, seccionales y angulares)
Objetivo: asegurar cierre efectivo, evitar que se traben y detectar fugas por vástago o uniones.
- Identifica la válvula (general, baño, cocina, etc.) y el aparato que controla.
- Opera la válvula: cierra lentamente hasta el tope (sin forzar) y vuelve a abrir.
- Verifica cierre: abre una llave aguas abajo; debe cortar el flujo.
- Revisa fugas: observa el vástago (zona de la manija) y las uniones. Si hay goteo en el vástago, suele requerir ajuste/servicio del empaque o reemplazo.
- Registra en tu bitácora: ubicación, fecha, estado (OK/gotea/no cierra).
2) Limpieza de aireadores (grifería)
Síntomas: chorro abierto, salpicado, caudal bajo solo en esa llave.
- Cierra la llave del mueble (angular) si existe, o la general si es necesario.
- Desenrosca el aireador (usa un paño para no rayar; si está duro, pinza con protección).
- Desarma malla y piezas internas (toma foto para rearmar).
- Limpia sedimentos con cepillo. Si hay sarro, remoja en desincrustante compatible o vinagre (según material) y enjuaga.
- Reinstala y abre el agua. Verifica que no haya fuga en la rosca del aireador.
3) Inspección de flexibles (lavabo, WC, tarja, lavadora)
Qué buscar: corrosión, malla rota, abultamientos, goteo en tuercas, vibración excesiva.
- Seca la zona y coloca papel bajo las conexiones.
- Observa con el agua abierta y cerrada: algunas fugas aparecen solo con presión estática.
- Comprueba que el flexible no esté torcido ni tensionado; debe tener curva suave.
- Si hay goteo en tuercas: aprieta ligeramente. Si persiste, planifica reemplazo (no “sobreaprietes”).
4) Detección de humedad (método rápido y método dirigido)
Método rápido: recorrido visual/olfativo y tacto en puntos críticos.
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Método dirigido: cuando sospechas fuga oculta.
- Revisa el medidor (si aplica): con todo cerrado, observa si hay movimiento. Si se mueve, hay consumo/fuga.
- Aísla por secciones cerrando válvulas seccionales (baño/cocina) para ubicar el circuito con fuga.
- Inspecciona muros/pisos cercanos a ese circuito: manchas, juntas, zoclos, plafón.
- Confirma con papel/servilleta en uniones visibles y revisa el WC (fuga a taza puede ser silenciosa).
5) Verificación de presión (con y sin manómetro)
Sin manómetro: compara caudal en puntos; si baja en toda la casa, sospecha válvula parcialmente cerrada, filtro tapado, presión de red baja o problema en equipo de bombeo (si existe).
Con manómetro: registra presión estática y dinámica para detectar caídas anormales.
- Conecta el manómetro a una toma adecuada (con adaptador si hace falta).
- Mide presión estática (sin consumo) y anótala.
- Abre una llave para medir presión dinámica; anota.
- Interpreta: si la dinámica cae demasiado, puede haber restricción (sedimentos, válvula, flexible colapsado) o suministro insuficiente.
Procedimientos correctivos para fallas comunes
Fuga en roscas (conexiones roscadas)
Cuándo ocurre: goteo en codos, niples, adaptadores, conexiones de grifería o accesorios roscados.
- Cierra la válvula correspondiente y despresuriza abriendo una llave aguas abajo.
- Desarma la unión roscada.
- Inspecciona roscas: si están barridas, fisuradas o deformadas, reemplaza la pieza.
- Limpia la rosca (sin rebabas ni sellador viejo).
- Aplica sellado adecuado (cinta PTFE o sellador para roscas compatible). Regla práctica: envolver en el sentido de la rosca, sin excederte para no rajar piezas plásticas.
- Arma y aprieta firme, sin forzar.
- Prueba con presión: seca y observa 2–5 minutos. Luego revisa nuevamente tras 30–60 minutos.
Unión pegada defectuosa (PVC/CPVC/ABS según aplique)
Señales: fuga en la campana, “sudado” constante, o goteo que aparece con vibración/temperatura.
- Identifica si la fuga es en la unión pegada o en una rosca cercana.
- Si es unión pegada, normalmente no se “repega” por fuera de forma confiable: planifica corte y reemplazo del tramo.
- Marca el área a intervenir y deja holgura para colocar un cople de reparación o unión adecuada.
- Corta el tramo dañado con herramienta apropiada y desbarba.
- Presenta en seco (sin pegamento) para verificar alineación y profundidad de inserción.
- Pega siguiendo tiempos del fabricante (primer/limpiador si aplica, cemento, inserción completa y giro leve, sujeción inicial).
- Respeta curado antes de presurizar.
Requiere profesional si la unión está en un tramo oculto, cerca de instalaciones eléctricas, o si implica romper acabados extensos.
Golpe de ariete (martilleo en tuberías)
Qué es: aumento brusco de presión por cierre rápido de una válvula (WC, lavadora, monomando), que genera ruido y puede aflojar uniones.
- Ubica el origen: identifica qué aparato lo provoca cerrando/abriendo y escuchando.
- Reduce velocidad de cierre cuando sea posible (hábitos de uso o ajuste en ciertos mecanismos).
- Revisa sujeciones de tubería accesible: una tubería suelta amplifica el golpe.
- Instala supresor de golpe (arrestor) en el aparato problemático (lavadora/lavavajillas) si el problema es recurrente.
- Verifica presión: presiones altas agravan el fenómeno; considera regulador si aplica.
Requiere profesional si el golpe es generalizado, hay vibración fuerte en muros, o aparecen fugas tras el evento.
Baja presión o caudal insuficiente
Diferencia útil: baja presión afecta a varios puntos; bajo caudal local suele ser aireador/filtro/obstrucción en ese ramal.
- Determina alcance: ¿es en toda la casa o solo en un mueble?
- Si es local: limpia aireador, revisa flexible (doblado/colapsado), verifica que la válvula angular esté totalmente abierta.
- Si es general: revisa que la llave general esté completamente abierta y que no haya filtros/elementos tapados en la entrada (si existen).
- Mide presión estática/dinámica si tienes manómetro y registra.
- Si hay variaciones por horario, puede ser suministro externo; documenta horarios y valores para reportar.
Requiere profesional si hay caída súbita sin causa visible, si se sospecha obstrucción interna en tubería, o si hay equipo de bombeo/presurización involucrado.
Retorno de olores (drenaje sanitario)
Causas típicas: sello hidráulico evaporado, sifón mal instalado, ventilación deficiente, obstrucción parcial, o fuga en conexiones del drenaje.
- Confirma sello: vierte agua en coladeras poco usadas para restablecer el sello.
- Revisa trampa bajo lavabo/tarja: debe tener forma que mantenga agua (sello). Verifica que no haya fugas en tuercas o empaques.
- Limpia acumulaciones orgánicas en la trampa (cabello, jabón, biofilm).
- Si el olor persiste, sospecha ventilación/obstrucción más profunda; evita químicos agresivos repetidos que dañen componentes.
Requiere profesional si hay gorgoteo frecuente, sifonaje (se “chupa” el agua de la trampa), o olores en varios puntos a la vez.
Obstrucciones por grasas y sólidos
Regla práctica: grasas se solidifican y atrapan sólidos; el objetivo es remover el tapón sin dañar tuberías ni empujar el problema más adentro.
Opción A: destapacaños mecánico (recomendado)
- Protege el área (cubeta, trapos) y usa guantes y lentes.
- Retira la trampa (si es en lavabo/tarja) y limpia manualmente primero; muchas obstrucciones están ahí.
- Introduce el cable del destapacaños hacia el ramal, avanzando con giro controlado.
- Trabaja el tapón: avanza/retrocede para deshacer y extraer material.
- Enjuaga con agua caliente (sin exceder lo permitido por el material) y verifica drenado.
Opción B: sonda manual (serpiente)
- Inserta la sonda con movimientos cortos y giro suave.
- Evita forzar si topas un codo: retrocede y reorienta.
- Extrae residuos y repite hasta recuperar flujo.
Opción C: trampa de grasa (si aplica)
Cuándo: cocinas con alta carga de grasas o viviendas con historial de taponamientos.
- Abre la trampa según diseño y retira sólidos y capa de grasa (disposición adecuada).
- Limpia deflectores y revisa que no haya piezas sueltas.
- Rearma y verifica que no existan fugas.
- Programa frecuencia según acumulación observada (no por “calendario” fijo).
Evita verter grasa al drenaje y el uso indiscriminado de químicos cáusticos; pueden dañar sellos, generar calor y empeorar obstrucciones con sólidos.
Requiere profesional si el tapón está en la línea principal, hay rebose, el destapacaños no avanza, o reaparece en pocos días (posible problema de pendiente, colapso o raíz en exterior).
Uso seguro de herramientas y productos (en mantenimiento)
Herramientas: sonda, destapacaños mecánico y llaves
- Guantes y lentes: indispensables al destapar drenajes por salpicaduras y bacterias.
- Control de torque: en tuercas y roscas, aprieta “lo necesario”; el sobreapriete rompe piezas plásticas y deforma empaques.
- Estabilidad: al usar destapacaños mecánico, fija bien el equipo y mantén manos alejadas del cable en movimiento.
- Higiene: desinfecta herramientas tras contacto con drenaje; evita contaminar superficies de cocina/baño.
Productos (desincrustantes, limpiadores, selladores)
- Compatibilidad: verifica que el producto sea apto para el material (plásticos, cromados, empaques).
- No mezclar químicos: puede generar gases peligrosos.
- Ventilación: trabaja con buena ventilación, especialmente en baños pequeños.
- Selladores: usa el sellador correcto para roscas; no sustituyas con adhesivos no diseñados para presión.
Cuándo detenerse y llamar a un profesional
- Fuga oculta con humedad en muros/pisos o incremento de consumo sin localizar el punto.
- Reparaciones en tubería empotrada que requieren romper acabados extensos o intervenir impermeabilización.
- Golpe de ariete severo con vibración fuerte o fugas recurrentes.
- Obstrucción en línea principal, reboses, o retorno de aguas negras.
- Olores persistentes en varios puntos con gorgoteo (posible problema de ventilación/obstrucción profunda).
- Presión anómala que compromete equipos o genera fugas repetidas.
Documentación recomendada (para mantenimiento y futuras reparaciones)
Croquis de llaves y seccionamiento
Elabora un croquis simple de la vivienda marcando: llave general, llaves por zona (baño/cocina/patio), y llaves angulares por mueble. Añade flechas de qué controla cada una. Guarda una copia impresa y otra digital.
Fotos de instalaciones ocultas
Antes de cerrar muros o plafones (o cuando tengas acceso por registros), toma fotos con referencia de medidas (cinta métrica visible) indicando: recorridos, codos, tees, registros y puntos de unión. Nombra archivos por zona y fecha.
Registro de reparaciones (bitácora)
| Fecha | Zona | Síntoma | Acción | Materiales | Resultado |
|---|---|---|---|---|---|
| AAAA-MM-DD | Cocina | Drenado lento | Limpieza de trampa + sonda | Empaque trampa | Flujo normal |
| AAAA-MM-DD | Baño | Goteo en rosca | Rearmado con sellador de roscas | Cinta PTFE | Sin fugas |
Incluye también lecturas de presión (si mides), fotos del “antes/después” y notas de piezas reemplazadas (marca/modelo si aplica). Esto acelera diagnósticos y reduce intervenciones repetidas.