Mantenimiento preventivo y correctivo de sistemas hidráulicos y sanitarios

Capítulo 12

Tiempo estimado de lectura: 11 minutos

+ Ejercicio

Qué es el mantenimiento preventivo y correctivo

El mantenimiento preventivo son revisiones y limpiezas programadas para evitar fallas (fugas, obstrucciones, malos olores, baja presión). El mantenimiento correctivo es la intervención cuando la falla ya ocurrió, buscando restablecer el servicio con una reparación durable y verificable. En vivienda, la clave es trabajar por rutinas según periodicidad y documentar cada intervención para que futuras reparaciones sean más rápidas y seguras.

Rutinas por periodicidad (checklist práctico)

Rutina mensual (15–30 min)

  • Detección de humedad: revisa bajo lavabos, tarjas, WC, calentador, lavadora y en muros cercanos a regaderas. Busca manchas, pintura abombada, olor a humedad, moho o piso “esponjoso”.
  • Limpieza de aireadores (grifería): si notas chorro irregular o salpicado, desmonta el aireador y elimina sarro/arenilla.
  • Verificación rápida de presión “percibida”: compara el caudal en puntos clave (cocina y regadera). Cambios repentinos suelen indicar filtro/aireador tapado, válvula parcialmente cerrada u obstrucción.
  • Revisión visual de flexibles: busca abultamientos, malla oxidada, goteo en tuercas, o torsión excesiva.

Rutina trimestral (45–90 min)

  • Revisión de válvulas (llaves de paso y angulares): opera abrir/cerrar para evitar que se “peguen”. Verifica que no goteen por el vástago.
  • Inspección de uniones visibles: roscas, coples, trampas (P-trap), conexiones a WC y lavadora. Pasa un papel seco por la unión: si se humedece, hay microfuga.
  • Revisión de retorno de olores: confirma que coladeras y trampas tengan sello hidráulico (agua). Si una coladera casi no se usa, puede evaporarse el sello.

Rutina semestral (1–2 h)

  • Verificación de presión con manómetro (si cuentas con uno): mide en un punto con rosca (por ejemplo, toma de lavadora o adaptador en llave de jardín). Registra presión estática (sin consumo) y dinámica (con una llave abierta).
  • Revisión de golpe de ariete: escucha “martillazos” al cerrar llaves o al cerrar válvulas de WC/lavadora. Identifica el aparato que lo provoca.
  • Limpieza preventiva de trampas (lavabo/tarja): retira y limpia sedimentos si hay drenado lento recurrente.

Rutina anual (2–4 h)

  • Inspección profunda de flexibles: considera reemplazo preventivo si tienen varios años, están rígidos, con corrosión o si han sufrido torsión.
  • Revisión de sellos y siliconas en zonas húmedas (regadera, lavabo): evita filtraciones a muros/pisos.
  • Trampa de grasa (si existe en la vivienda): limpieza programada para evitar obstrucciones por grasas.

Guías paso a paso: tareas preventivas clave

1) Revisión de válvulas (llave general, seccionales y angulares)

Objetivo: asegurar cierre efectivo, evitar que se traben y detectar fugas por vástago o uniones.

  1. Identifica la válvula (general, baño, cocina, etc.) y el aparato que controla.
  2. Opera la válvula: cierra lentamente hasta el tope (sin forzar) y vuelve a abrir.
  3. Verifica cierre: abre una llave aguas abajo; debe cortar el flujo.
  4. Revisa fugas: observa el vástago (zona de la manija) y las uniones. Si hay goteo en el vástago, suele requerir ajuste/servicio del empaque o reemplazo.
  5. Registra en tu bitácora: ubicación, fecha, estado (OK/gotea/no cierra).

2) Limpieza de aireadores (grifería)

Síntomas: chorro abierto, salpicado, caudal bajo solo en esa llave.

  1. Cierra la llave del mueble (angular) si existe, o la general si es necesario.
  2. Desenrosca el aireador (usa un paño para no rayar; si está duro, pinza con protección).
  3. Desarma malla y piezas internas (toma foto para rearmar).
  4. Limpia sedimentos con cepillo. Si hay sarro, remoja en desincrustante compatible o vinagre (según material) y enjuaga.
  5. Reinstala y abre el agua. Verifica que no haya fuga en la rosca del aireador.

3) Inspección de flexibles (lavabo, WC, tarja, lavadora)

Qué buscar: corrosión, malla rota, abultamientos, goteo en tuercas, vibración excesiva.

  1. Seca la zona y coloca papel bajo las conexiones.
  2. Observa con el agua abierta y cerrada: algunas fugas aparecen solo con presión estática.
  3. Comprueba que el flexible no esté torcido ni tensionado; debe tener curva suave.
  4. Si hay goteo en tuercas: aprieta ligeramente. Si persiste, planifica reemplazo (no “sobreaprietes”).

4) Detección de humedad (método rápido y método dirigido)

Método rápido: recorrido visual/olfativo y tacto en puntos críticos.

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Método dirigido: cuando sospechas fuga oculta.

  1. Revisa el medidor (si aplica): con todo cerrado, observa si hay movimiento. Si se mueve, hay consumo/fuga.
  2. Aísla por secciones cerrando válvulas seccionales (baño/cocina) para ubicar el circuito con fuga.
  3. Inspecciona muros/pisos cercanos a ese circuito: manchas, juntas, zoclos, plafón.
  4. Confirma con papel/servilleta en uniones visibles y revisa el WC (fuga a taza puede ser silenciosa).

5) Verificación de presión (con y sin manómetro)

Sin manómetro: compara caudal en puntos; si baja en toda la casa, sospecha válvula parcialmente cerrada, filtro tapado, presión de red baja o problema en equipo de bombeo (si existe).

Con manómetro: registra presión estática y dinámica para detectar caídas anormales.

  1. Conecta el manómetro a una toma adecuada (con adaptador si hace falta).
  2. Mide presión estática (sin consumo) y anótala.
  3. Abre una llave para medir presión dinámica; anota.
  4. Interpreta: si la dinámica cae demasiado, puede haber restricción (sedimentos, válvula, flexible colapsado) o suministro insuficiente.

Procedimientos correctivos para fallas comunes

Fuga en roscas (conexiones roscadas)

Cuándo ocurre: goteo en codos, niples, adaptadores, conexiones de grifería o accesorios roscados.

  1. Cierra la válvula correspondiente y despresuriza abriendo una llave aguas abajo.
  2. Desarma la unión roscada.
  3. Inspecciona roscas: si están barridas, fisuradas o deformadas, reemplaza la pieza.
  4. Limpia la rosca (sin rebabas ni sellador viejo).
  5. Aplica sellado adecuado (cinta PTFE o sellador para roscas compatible). Regla práctica: envolver en el sentido de la rosca, sin excederte para no rajar piezas plásticas.
  6. Arma y aprieta firme, sin forzar.
  7. Prueba con presión: seca y observa 2–5 minutos. Luego revisa nuevamente tras 30–60 minutos.

Unión pegada defectuosa (PVC/CPVC/ABS según aplique)

Señales: fuga en la campana, “sudado” constante, o goteo que aparece con vibración/temperatura.

  1. Identifica si la fuga es en la unión pegada o en una rosca cercana.
  2. Si es unión pegada, normalmente no se “repega” por fuera de forma confiable: planifica corte y reemplazo del tramo.
  3. Marca el área a intervenir y deja holgura para colocar un cople de reparación o unión adecuada.
  4. Corta el tramo dañado con herramienta apropiada y desbarba.
  5. Presenta en seco (sin pegamento) para verificar alineación y profundidad de inserción.
  6. Pega siguiendo tiempos del fabricante (primer/limpiador si aplica, cemento, inserción completa y giro leve, sujeción inicial).
  7. Respeta curado antes de presurizar.

Requiere profesional si la unión está en un tramo oculto, cerca de instalaciones eléctricas, o si implica romper acabados extensos.

Golpe de ariete (martilleo en tuberías)

Qué es: aumento brusco de presión por cierre rápido de una válvula (WC, lavadora, monomando), que genera ruido y puede aflojar uniones.

  1. Ubica el origen: identifica qué aparato lo provoca cerrando/abriendo y escuchando.
  2. Reduce velocidad de cierre cuando sea posible (hábitos de uso o ajuste en ciertos mecanismos).
  3. Revisa sujeciones de tubería accesible: una tubería suelta amplifica el golpe.
  4. Instala supresor de golpe (arrestor) en el aparato problemático (lavadora/lavavajillas) si el problema es recurrente.
  5. Verifica presión: presiones altas agravan el fenómeno; considera regulador si aplica.

Requiere profesional si el golpe es generalizado, hay vibración fuerte en muros, o aparecen fugas tras el evento.

Baja presión o caudal insuficiente

Diferencia útil: baja presión afecta a varios puntos; bajo caudal local suele ser aireador/filtro/obstrucción en ese ramal.

  1. Determina alcance: ¿es en toda la casa o solo en un mueble?
  2. Si es local: limpia aireador, revisa flexible (doblado/colapsado), verifica que la válvula angular esté totalmente abierta.
  3. Si es general: revisa que la llave general esté completamente abierta y que no haya filtros/elementos tapados en la entrada (si existen).
  4. Mide presión estática/dinámica si tienes manómetro y registra.
  5. Si hay variaciones por horario, puede ser suministro externo; documenta horarios y valores para reportar.

Requiere profesional si hay caída súbita sin causa visible, si se sospecha obstrucción interna en tubería, o si hay equipo de bombeo/presurización involucrado.

Retorno de olores (drenaje sanitario)

Causas típicas: sello hidráulico evaporado, sifón mal instalado, ventilación deficiente, obstrucción parcial, o fuga en conexiones del drenaje.

  1. Confirma sello: vierte agua en coladeras poco usadas para restablecer el sello.
  2. Revisa trampa bajo lavabo/tarja: debe tener forma que mantenga agua (sello). Verifica que no haya fugas en tuercas o empaques.
  3. Limpia acumulaciones orgánicas en la trampa (cabello, jabón, biofilm).
  4. Si el olor persiste, sospecha ventilación/obstrucción más profunda; evita químicos agresivos repetidos que dañen componentes.

Requiere profesional si hay gorgoteo frecuente, sifonaje (se “chupa” el agua de la trampa), o olores en varios puntos a la vez.

Obstrucciones por grasas y sólidos

Regla práctica: grasas se solidifican y atrapan sólidos; el objetivo es remover el tapón sin dañar tuberías ni empujar el problema más adentro.

Opción A: destapacaños mecánico (recomendado)

  1. Protege el área (cubeta, trapos) y usa guantes y lentes.
  2. Retira la trampa (si es en lavabo/tarja) y limpia manualmente primero; muchas obstrucciones están ahí.
  3. Introduce el cable del destapacaños hacia el ramal, avanzando con giro controlado.
  4. Trabaja el tapón: avanza/retrocede para deshacer y extraer material.
  5. Enjuaga con agua caliente (sin exceder lo permitido por el material) y verifica drenado.

Opción B: sonda manual (serpiente)

  1. Inserta la sonda con movimientos cortos y giro suave.
  2. Evita forzar si topas un codo: retrocede y reorienta.
  3. Extrae residuos y repite hasta recuperar flujo.

Opción C: trampa de grasa (si aplica)

Cuándo: cocinas con alta carga de grasas o viviendas con historial de taponamientos.

  1. Abre la trampa según diseño y retira sólidos y capa de grasa (disposición adecuada).
  2. Limpia deflectores y revisa que no haya piezas sueltas.
  3. Rearma y verifica que no existan fugas.
  4. Programa frecuencia según acumulación observada (no por “calendario” fijo).

Evita verter grasa al drenaje y el uso indiscriminado de químicos cáusticos; pueden dañar sellos, generar calor y empeorar obstrucciones con sólidos.

Requiere profesional si el tapón está en la línea principal, hay rebose, el destapacaños no avanza, o reaparece en pocos días (posible problema de pendiente, colapso o raíz en exterior).

Uso seguro de herramientas y productos (en mantenimiento)

Herramientas: sonda, destapacaños mecánico y llaves

  • Guantes y lentes: indispensables al destapar drenajes por salpicaduras y bacterias.
  • Control de torque: en tuercas y roscas, aprieta “lo necesario”; el sobreapriete rompe piezas plásticas y deforma empaques.
  • Estabilidad: al usar destapacaños mecánico, fija bien el equipo y mantén manos alejadas del cable en movimiento.
  • Higiene: desinfecta herramientas tras contacto con drenaje; evita contaminar superficies de cocina/baño.

Productos (desincrustantes, limpiadores, selladores)

  • Compatibilidad: verifica que el producto sea apto para el material (plásticos, cromados, empaques).
  • No mezclar químicos: puede generar gases peligrosos.
  • Ventilación: trabaja con buena ventilación, especialmente en baños pequeños.
  • Selladores: usa el sellador correcto para roscas; no sustituyas con adhesivos no diseñados para presión.

Cuándo detenerse y llamar a un profesional

  • Fuga oculta con humedad en muros/pisos o incremento de consumo sin localizar el punto.
  • Reparaciones en tubería empotrada que requieren romper acabados extensos o intervenir impermeabilización.
  • Golpe de ariete severo con vibración fuerte o fugas recurrentes.
  • Obstrucción en línea principal, reboses, o retorno de aguas negras.
  • Olores persistentes en varios puntos con gorgoteo (posible problema de ventilación/obstrucción profunda).
  • Presión anómala que compromete equipos o genera fugas repetidas.

Documentación recomendada (para mantenimiento y futuras reparaciones)

Croquis de llaves y seccionamiento

Elabora un croquis simple de la vivienda marcando: llave general, llaves por zona (baño/cocina/patio), y llaves angulares por mueble. Añade flechas de qué controla cada una. Guarda una copia impresa y otra digital.

Fotos de instalaciones ocultas

Antes de cerrar muros o plafones (o cuando tengas acceso por registros), toma fotos con referencia de medidas (cinta métrica visible) indicando: recorridos, codos, tees, registros y puntos de unión. Nombra archivos por zona y fecha.

Registro de reparaciones (bitácora)

FechaZonaSíntomaAcciónMaterialesResultado
AAAA-MM-DDCocinaDrenado lentoLimpieza de trampa + sondaEmpaque trampaFlujo normal
AAAA-MM-DDBañoGoteo en roscaRearmado con sellador de roscasCinta PTFESin fugas

Incluye también lecturas de presión (si mides), fotos del “antes/después” y notas de piezas reemplazadas (marca/modelo si aplica). Esto acelera diagnósticos y reduce intervenciones repetidas.

Ahora responde el ejercicio sobre el contenido:

¿Qué acción corresponde a mantenimiento preventivo según una rutina programada, en lugar de una reparación correctiva?

¡Tienes razón! Felicitaciones, ahora pasa a la página siguiente.

¡Tú error! Inténtalo de nuevo.

El mantenimiento preventivo consiste en revisiones y acciones programadas para evitar fallas. Operar y revisar válvulas de forma periódica ayuda a prevenir que se traben y permite detectar fugas incipientes; las otras opciones describen intervenciones cuando la falla ya ocurrió.

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