¿Qué es el drywall y por qué se considera un “sistema”?
El drywall (construcción en seco) es un sistema constructivo basado en una estructura liviana (generalmente metálica) que se reviste con placas (por ejemplo, placas de yeso) y se completa con fijaciones, aislaciones y tratamientos de juntas (cintas y masillas). Se lo llama “sistema” porque su desempeño final (resistencia, estabilidad, acústica, fuego, terminación) depende de la combinación y compatibilidad de todos sus componentes, no de una sola pieza.
En obra, pensar en drywall como sistema ayuda a evitar errores típicos: elegir una placa correcta pero una perfilería insuficiente, usar tornillos inadecuados, omitir arriostramientos o tratar mal las juntas. El resultado puede ser fisuras, vibraciones, pandeos o baja aislación.
Partes del sistema: componentes y función
1) Perfilería (estructura)
La perfilería es el “esqueleto” que define geometría, modulación y rigidez. En sistemas habituales se emplean perfiles de chapa galvanizada conformada en frío. Sus funciones principales son: soportar el peso propio del revestimiento, mantener la planeidad, resistir acciones laterales (golpes, empujes, vibración) y transferir cargas a la estructura del edificio.
- Canal: perfil en forma de “U” que se coloca como guía perimetral (en piso y techo en tabiques; en perímetros en cielorrasos). Recibe a los montantes o a otros perfiles.
- Montante: perfil vertical (tipo “C”) que encastra dentro del canal. Es el elemento principal del tabique; define la separación entre ejes y aporta rigidez.
- Omega: perfil usado comúnmente como soporte de placas en cielorrasos o trasdosados (según sistema). Ayuda a generar una subestructura regular y plana.
- Ángulos perimetrales (según solución): perfiles para remates y apoyo en bordes, especialmente en cielorrasos.
2) Placas (revestimiento)
Las placas son el “cierre” del sistema: aportan superficie terminable y, según el tipo, mejoran resistencia al fuego, humedad o impacto. La elección de placa debe alinearse con el uso del ambiente (por ejemplo, zonas húmedas, áreas de alto tránsito, requerimientos de fuego o acústica).
- Canto rebajado: borde de la placa con rebaje para alojar cinta y masilla, permitiendo una junta más plana y resistente.
- Junta: encuentro entre placas. Su correcta ejecución es clave para evitar fisuras y marcas en la terminación.
3) Fijaciones (tornillos, anclajes y accesorios)
Las fijaciones conectan placa–perfil y perfil–estructura. No son un detalle menor: determinan la estabilidad del conjunto, la resistencia a vibraciones y la durabilidad.
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- Tornillos para placa: fijan las placas a la perfilería. Se eligen por longitud y tipo según espesor de placa y cantidad de capas.
- Anclajes/tarugos: fijan canales, ángulos o colgantes a los elementos existentes (losa, viga, muro).
- Accesorios de unión: piezas para empalmes, cruces o conexiones entre perfiles (según sistema).
4) Aislaciones (térmica y acústica)
Las aislaciones se colocan dentro de la cavidad (tabiques) o sobre/entre perfilerías (cielorrasos/trasdosados) para mejorar confort. En tabiques, la aislación trabaja junto con la masa de las placas y la desacoplación de la estructura para mejorar el desempeño acústico.
- Mantas o paneles: se dimensionan para quedar ajustados entre montantes sin deformarse en exceso.
- Barrera de vapor (si corresponde): se define según clima y composición del cerramiento para evitar condensaciones.
5) Masillas, cintas y tratamiento de juntas
El tratamiento de juntas transforma un conjunto de placas atornilladas en una superficie continua. Incluye: cinta (papel o malla según criterio del sistema), masilla (para embebido y capas de terminación) y selladores en encuentros específicos (perímetros, cambios de material o juntas de movimiento cuando se requieran).
Lógica estructural del drywall: cómo “se sostiene” y cómo se rigidiza
Carga propia
La carga principal es el peso propio de placas, perfilería, aislaciones y terminaciones. En tabiques, ese peso se transmite al piso a través de la estructura. En cielorrasos suspendidos, el peso se transmite a la losa/estructura mediante cuelgues y perfiles portantes.
Rigidización
La rigidización es la capacidad del sistema de mantener forma y planeidad sin deformarse. Se logra combinando:
- Separación correcta de montantes/perfiles (modulación adecuada).
- Espesor y tipo de perfil acordes a altura/luz y exigencias.
- Atornillado correcto (cantidad y distribución).
- Placas en una o más capas (más capas = más rigidez y masa).
Arriostramiento
El arriostramiento controla movimientos laterales, vibraciones y pandeos. En tabiques altos o con exigencias, se incorporan puentes o trabas entre montantes, refuerzos en zonas de cargas (muebles, sanitarios) y detalles de borde para evitar “bamboleo”. En cielorrasos, el arriostramiento se relaciona con la estabilidad del entramado y la correcta distribución de cuelgues.
Soluciones habituales: qué es cada una y cómo se compone
Tabiques interiores
Un tabique interior típico se compone de canales perimetrales (piso y techo), montantes verticales modulados, placas a una o ambas caras, aislación en el interior (si se requiere) y tratamiento de juntas. Puede ser:
- Simple: una estructura y una capa de placa por cara (uso general).
- Reforzado: perfiles de mayor espesor, menor separación entre montantes y/o doble placa por cara (mejor acústica, mayor rigidez, mayor resistencia a impactos).
- Con requerimientos especiales: placas específicas (humedad/fuego) y detalles de sellado o refuerzos.
Cielorrasos suspendidos
Un cielorraso suspendido se cuelga de la estructura superior mediante cuelgues (alambres, varillas o sistemas específicos), se arma un entramado de perfiles (portantes y secundarios según sistema) y se atornillan las placas. Se usa para:
- Ocultar instalaciones (eléctrica, climatización, cañerías).
- Mejorar acústica con aislación superior.
- Generar niveles, fajas o cambios de altura.
La clave es que la carga se transmite por los cuelgues: su distribución y anclaje correcto define la estabilidad y evita flechas o vibraciones.
Trasdosados (revestimientos interiores sobre muros existentes)
El trasdosado es un revestimiento interior que se coloca sobre un muro existente para mejorar planeidad, ocultar instalaciones o sumar aislación térmica/acústica. Puede ejecutarse:
- Directo (según sistema): placa fijada con adhesivo o con mínima subestructura cuando el soporte lo permite.
- Con perfilería: estructura separada del muro para pasar instalaciones y alojar aislación, logrando mejor desempeño.
En trasdosados, el control de humedad del soporte y la continuidad de la aislación/sellados es determinante para evitar patologías.
Vocabulario técnico esencial (glosario aplicado)
| Término | Qué es | Dónde se usa |
|---|---|---|
| Canal | Perfil guía en “U” | Perímetro de tabiques (piso/techo) y bordes de algunos cielorrasos |
| Montante | Perfil vertical tipo “C” | Estructura principal de tabiques |
| Omega | Perfil de soporte/subestructura | Cielorrasos y trasdosados (según sistema) |
| Cuelgue | Elemento que suspende la estructura | Cielorrasos suspendidos |
| Junta | Encuentro entre placas | Tabiques, cielorrasos y trasdosados |
| Canto rebajado | Borde con rebaje para masillado | Placas para juntas más planas |
| Modulación | Orden de medidas repetitivas (separación de perfiles y ubicación de juntas) | Diseño y replanteo para optimizar placas y rigidez |
Criterios básicos para elegir un sistema según el uso del ambiente
1) Condición de humedad
En baños, lavaderos o zonas con riesgo de humedad, se priorizan placas aptas para ese uso y detalles de sellado en perímetros y penetraciones. También se evalúa la ventilación del ambiente y la protección en zonas de salpicadura.
2) Requerimiento acústico
Para dormitorios, estudios u oficinas, suele convenir: aislación en cavidad, doble placa por cara o configuraciones que desacoplen mejor (según sistema). La continuidad del sellado perimetral y el control de pasos de instalaciones influyen tanto como la aislación.
3) Resistencia al fuego
En circulaciones, salas técnicas o donde normativa lo exija, se seleccionan placas y configuraciones con desempeño al fuego, cuidando la continuidad del sistema (juntas, tornillos, encuentros y penetraciones).
4) Impacto y uso intensivo
En pasillos, aulas o áreas de alto tránsito, se considera mayor rigidez: perfiles más robustos, menor separación entre montantes y/o placas de mayor resistencia o doble capa. También se planifican refuerzos donde se colgarán elementos.
5) Cargas colgadas (muebles, TV, sanitarios, estantes)
Si el tabique recibirá cargas, el criterio no es “poner tarugos y listo”: se define desde el diseño con refuerzos (maderas, perfiles adicionales o bastidores) ubicados a la altura y posición de la carga, antes de cerrar con placas.
Guía práctica paso a paso: cómo identificar y definir un sistema de drywall antes de construir
Paso 1: Definir la solución (tabique, cielorraso o trasdosado)
- Si necesitas dividir ambientes: tabique interior.
- Si necesitas bajar altura u ocultar instalaciones: cielorraso suspendido.
- Si necesitas mejorar un muro existente: trasdosado.
Paso 2: Levantar requisitos del ambiente
- ¿Hay humedad o riesgo de condensación?
- ¿Se requiere aislamiento acústico?
- ¿Hay exigencia de resistencia al fuego?
- ¿Habrá cargas colgadas o impactos frecuentes?
Paso 3: Elegir componentes coherentes entre sí
- Perfilería: define espesor/rigidez y separación (modulación) según altura/luz y uso.
- Placas: tipo según ambiente; considerar canto rebajado para facilitar juntas.
- Fijaciones: tornillos y anclajes compatibles con perfiles y soporte existente.
- Aislación: si se busca acústica/térmica, dimensionar para la cavidad.
- Masillas y cintas: sistema completo para juntas y encuentros.
Paso 4: Definir la modulación y el replanteo
La modulación es el orden que alinea estructura y placas para que las juntas caigan donde corresponde y se reduzcan recortes. Criterios prácticos:
- Ubicar montantes/perfiles para que los bordes de placa queden siempre apoyados.
- Planificar juntas para evitar “tiritas” angostas y encuentros débiles.
- En cielorrasos, ordenar el entramado para que las placas trabajen con apoyo suficiente y juntas alternadas.
Paso 5: Revisar la lógica estructural (carga, rigidización y arriostramiento)
- Confirmar por dónde viaja la carga: al piso (tabique) o a la losa mediante cuelgues (cielorraso).
- Verificar que la separación de perfiles y el tipo de placa entreguen rigidez suficiente.
- Incorporar arriostramientos/refuerzos donde haya altura, vibración o cargas puntuales.
Paso 6: Planificar puntos críticos antes de cerrar con placas
- Refuerzos para muebles/artefactos.
- Pasos de instalaciones (evitar debilitar perfiles sin criterio).
- Sellos perimetrales y encuentros con otros materiales.
- Ubicación de juntas y tratamiento (canto rebajado, cinta y masilla).
Ejemplo aplicado (rápido): elegir un tabique para dormitorio vs. baño
- Dormitorio: priorizar acústica → considerar aislación en cavidad y/o doble placa; cuidar sellos perimetrales y modulación para juntas firmes.
- Baño: priorizar humedad → placa apta para zonas húmedas, sellado en perímetros y penetraciones, y planificación de refuerzos para accesorios (toalleros, vanitory) antes del cierre.
Errores de concepto comunes (y cómo evitarlos)
- Confundir “placa” con “sistema”: una placa correcta no compensa una estructura mal modulada o sin arriostramiento.
- Subestimar el cuelgue: en cielorrasos, la estabilidad depende del anclaje y distribución de cuelgues, no solo del perfil.
- Juntas sin criterio: juntas mal ubicadas o mal tratadas generan fisuras y marcas; usar canto rebajado y tratamiento completo.
- No prever cargas: si habrá elementos colgados, se resuelve con refuerzos internos, no improvisando al final.