Concepto: “altos y bajos” y cómo se controlan con martillo y tas
En el enderezado con martillo y tas, el objetivo no es “aplastar” la abolladura, sino reubicar el metal con golpes pequeños y repetibles. Los puntos altos son zonas donde la chapa quedó levantada o estirada y sobresale; los puntos bajos son zonas hundidas donde falta material “en altura”. La tas funciona como yunque de respaldo: sostiene la chapa para que el golpe del martillo sea efectivo y no genere vibración ni nuevas deformaciones.
La técnica clave es el planishing (golpes controlados de acabado): una secuencia de impactos suaves que van “asentando” el metal y corrigiendo microalturas. El control se basa en dos cosas: soporte correcto (tas bien apoyada) y secuencia (dónde empezar y hacia dónde avanzar según la tensión del panel).
Cuándo trabajar del perímetro al centro y cuándo del centro al perímetro
- Del perímetro hacia el centro: útil cuando el borde de la abolladura está “tenso” (un anillo de metal levantado alrededor del hundimiento). Al bajar ese anillo primero, liberas tensión y el centro suele subir con menos esfuerzo.
- Del centro hacia el perímetro: útil cuando el centro está claramente bajo y el borde no está tan marcado, o cuando necesitas “sacar” el hundimiento principal y luego nivelar el contorno.
Regla práctica: si al palpar notas un aro alto alrededor, empieza por el perímetro; si el centro es el protagonista y el borde no está duro, empieza por el centro. En ambos casos, el avance debe ser gradual, con verificación constante.
Preparación del trabajo: asegurar la pieza y elegir la tas
1) Asegurar la pieza (estabilidad antes de golpear)
El panel debe quedar estable para que la energía del golpe se traduzca en movimiento del metal y no en vibración. Si el panel “rebota”, tenderás a golpear más fuerte y aparecerán marcas.
- Acceso: asegúrate de poder colocar la tas por detrás con un apoyo firme.
- Estabilidad: apoya el panel o la pieza en un punto sólido del vehículo o en un soporte, evitando que flexione.
- Posición del cuerpo: coloca el brazo de la tas de forma que puedas presionar sin fatiga; la precisión cae cuando te cansas.
2) Elegir la tas adecuada (forma y tamaño)
La tas debe “copiar” la curvatura del panel. Si la tas es demasiado plana para una zona curva, crearás altos; si es demasiado curva para una zona plana, marcarás la chapa.
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- Curvatura: busca una cara de tas con radio similar al del panel.
- Tamaño: una tas grande estabiliza mejor en zonas amplias; una pequeña entra en áreas estrechas pero concentra presión.
- Superficie: cuanto más lisa la cara de contacto, menos riesgo de imprimir textura.
Técnica paso a paso: planishing para controlar altos y bajos
Paso 1: localizar el punto alto y el punto bajo (sin repetir diagnóstico, solo verificación rápida)
Antes de golpear, confirma dónde está el alto dominante y dónde está el bajo dominante. Usa luz rasante (una lámpara lateral) para ver sombras y reflejos: los altos “cortan” el reflejo y los bajos lo “estiran”. Alterna con palpado suave con la yema de los dedos.
Paso 2: colocar la tas (dos modos: “en apoyo” y “en seguimiento”)
- Tas en apoyo (on-dolly): la tas se coloca justo detrás del punto que vas a golpear. Sirve para levantar bajos y para planishing de nivelación. Es más “agresivo” porque el metal queda atrapado entre martillo y tas.
- Tas en seguimiento (off-dolly): la tas se coloca ligeramente al lado del punto de golpe, apoyando una zona cercana. Sirve para bajar altos sin estirar tanto, porque el golpe no queda directamente contra el respaldo.
Para principiantes: empieza con tas en apoyo para entender la relación golpe-respaldo, y luego practica off-dolly para controlar altos sin sobretrabajar.
Paso 3: regular fuerza y cadencia (golpes pequeños, repetibles)
En planishing, la fuerza se regula más por altura de golpe que por “muscular”. Mantén el martillo cerca de la chapa y deja que caiga con control. La cadencia debe ser constante: golpes rítmicos ayudan a no “clavar” uno más fuerte que otro.
- Fuerza: comienza con golpes suaves; si no hay cambio tras varios golpes, aumenta apenas la altura.
- Cadencia: 2–4 golpes por segundo es un rango cómodo para aprender control.
- Ángulo: golpea lo más perpendicular posible a la superficie local; ángulos oblicuos tienden a marcar.
Paso 4: aplicar la secuencia correcta (perímetro↔centro según tensión)
Opción A: del perímetro al centro (cuando hay aro alto/tensión alrededor)
Coloca la tas en seguimiento (off-dolly) cerca del borde alto, no exactamente detrás del golpe.
Golpea el perímetro con planishing suave, recorriendo en círculo o elipse alrededor del hundimiento.
Verifica con luz rasante cada 10–20 golpes: el anillo debe ir bajando y el centro debería empezar a subir.
Acerca el trabajo hacia el centro en “anillos” sucesivos, reduciendo el área de golpe.
Finaliza con tas en apoyo (on-dolly) solo si quedan microbajos: golpes muy suaves para nivelar sin estirar.
Opción B: del centro al perímetro (cuando el centro está bajo y el borde no está duro)
Coloca la tas en apoyo (on-dolly) justo detrás del centro bajo.
Golpea el centro con planishing suave, buscando que el bajo suba gradualmente.
Desplaza la tas y los golpes hacia afuera en espiral o franjas, nivelando la transición.
Verifica con luz rasante y tacto: la meta es una superficie continua, no un “montículo” central.
Si aparece un alto, cambia a off-dolly y baja ese alto antes de seguir levantando bajos.
Paso 5: alternar corrección y verificación (ciclos cortos)
Trabaja en ciclos: 10–20 golpes → verificación con luz rasante → ajuste de tas/estrategia. Esto evita pasarte y reduce el riesgo de sobreestirar. Un patrón útil es “corregir lo más evidente, luego refinar”.
Ejercicios guiados (práctica deliberada para dominar control)
Ejercicio 1: detectar el punto alto dominante con luz rasante
Objetivo: entrenar el ojo para identificar altos antes de tocar el martillo.
- Coloca una luz lateral a baja altura respecto al panel.
- Mueve la luz (o tu posición) hasta que el reflejo “corra” por la zona.
- Marca mentalmente el alto: suele ser donde el reflejo se quiebra de forma abrupta.
- Confirma con la yema de los dedos: el alto se siente como un “borde” o cresta.
Ejercicio 2: sostener la tas sin “perseguir” el golpe
Objetivo: aprender a apoyar firme sin mover la tas a cada impacto.
- Apoya la tas detrás de una zona y presiona con firmeza constante.
- Da una serie de 10 golpes suaves en un área pequeña (2–3 cm).
- Evita mover la tas entre golpes; solo reajusta después de la serie.
- Evalúa: si el sonido cambia a “hueco” o vibrante, la tas perdió contacto.
Ejercicio 3: regular fuerza y cadencia (planishing uniforme)
Objetivo: que todos los golpes tengan energía similar.
- Elige un área accesible y coloca la tas en apoyo.
- Golpea con altura mínima, manteniendo 2–3 golpes por segundo durante 15 segundos.
- Observa la superficie con luz rasante: busca una corrección pareja, sin “puntos” marcados.
- Repite aumentando ligeramente la altura solo si no hay cambio visible.
Ejercicio 4: alternar verificación con corrección (disciplina de ciclos)
Objetivo: evitar sobretrabajar por “inercia”.
- Haz 15 golpes siguiendo tu secuencia (perímetro→centro o centro→perímetro).
- Detente y verifica con luz rasante desde dos ángulos.
- Decide una sola acción: bajar un alto (off-dolly) o subir un bajo (on-dolly).
- Repite el ciclo 3 veces y compara el antes/después.
Errores típicos y cómo corregirlos
Error 1: sobreestirar el metal (la zona queda “floja” o con efecto lata)
Qué lo causa: demasiados golpes en on-dolly, golpes fuertes, o insistir en el mismo punto sin verificar.
Cómo se nota: la superficie pierde “tensión”, se siente blanda al presionar y el reflejo se vuelve ondulado.
Cómo corregirlo:
- Cambia a off-dolly para bajar microaltos sin seguir estirando.
- Reduce fuerza y trabaja en un área más amplia con planishing suave para “repartir” la corrección.
- Vuelve a ciclos cortos con verificación frecuente; evita “perseguir” un punto.
Error 2: marcar la chapa (huellas del martillo o textura impresa)
Qué lo causa: cara del martillo o tas con imperfecciones, golpes oblicuos, o exceso de fuerza.
Cómo se nota: pequeños cráteres, líneas o facetas visibles con luz rasante.
Cómo corregirlo:
- Usa golpes más perpendiculares y de menor altura.
- Trabaja con planishing de “acabado”: muchos golpes suaves en vez de pocos fuertes.
- Si la marca es un alto local, usa off-dolly para bajarlo sin imprimir más textura.
Error 3: golpear sin soporte (tas mal apoyada o lejos del punto)
Qué lo causa: falta de acceso, tas pequeña en zona grande, o no presionar la tas contra la chapa.
Cómo se nota: sonido vibrante, el panel tiembla, y el golpe no produce corrección clara; a veces aparecen nuevos bajos alrededor.
Cómo corregirlo:
- Reubica la tas para que tenga contacto pleno con la cara interna.
- Elige una tas con curvatura más cercana al panel para aumentar el área de apoyo.
- Disminuye fuerza y prioriza estabilidad: si el panel flexiona, primero mejora el apoyo.
Error 4: “perseguir” el bajo con golpes fuertes (crear un alto nuevo)
Qué lo causa: intentar levantar el centro demasiado rápido en on-dolly.
Cómo se nota: el bajo sube pero se forma un montículo o cresta alrededor.
Cómo corregirlo:
- Detén el levantamiento y baja el alto con off-dolly en el contorno.
- Retoma con golpes suaves y distribuidos, avanzando en espiral para nivelar transiciones.
Error 5: secuencia incorrecta (trabajar el centro cuando el perímetro está tenso)
Qué lo causa: ignorar el “anillo” de tensión y concentrarse solo en el hundimiento visible.
Cómo se nota: el centro no sube o sube poco, y el borde se vuelve más marcado.
Cómo corregirlo:
- Vuelve al perímetro y baja el anillo con off-dolly.
- Repite verificación con luz rasante; cuando el borde se suaviza, el centro responde mejor.