Actualizar es mantenimiento (y también gestión de riesgo)
En WordPress, actualizar no es “tener la última versión”, sino mantener el sitio estable, seguro y compatible con el ecosistema (navegadores, servidores, PHP, bases de datos y servicios externos). Cada actualización cambia algo: corrige vulnerabilidades, soluciona fallos, mejora rendimiento o introduce nuevas funciones. Por eso conviene tratar las actualizaciones como un proceso controlado: preparar, ejecutar en orden, verificar y documentar.
Tipos de actualizaciones: seguridad vs funcionales
- Actualizaciones de seguridad: corrigen vulnerabilidades conocidas. Suelen ser prioritarias y conviene aplicarlas cuanto antes, especialmente si el sitio es público, tiene formularios, e-commerce o usuarios registrados.
- Actualizaciones funcionales: añaden características, cambios visuales o ajustes internos. Pueden requerir más pruebas porque a veces cambian comportamientos o dependencias.
En la práctica, una actualización puede incluir ambos tipos. La clave es leer el changelog (registro de cambios) y evaluar el impacto.
Comprobaciones previas antes de actualizar
1) Compatibilidad declarada
Antes de pulsar “Actualizar”, revisa compatibilidad con:
- Versión de WordPress: el plugin/tema indica “Probado hasta…”. Si está muy desactualizado, aumenta el riesgo.
- Versión de PHP: algunos plugins requieren PHP mínimo. Si tu servidor usa una versión antigua o muy nueva, puede haber incompatibilidades.
- Dependencias: plugins que dependen de otros (por ejemplo, extensiones de WooCommerce, constructores, plugins de membresía). Actualizar el “plugin base” puede exigir actualizar extensiones a la vez.
2) Changelog y notas de versión
Busca señales de riesgo:
- “Breaking changes” o cambios incompatibles.
- Migraciones (por ejemplo, cambios en base de datos).
- Requisitos nuevos (PHP, WordPress, librerías).
- Cambios en plantillas (especialmente en temas o plugins con plantillas sobreescritas).
3) Estado del sitio y ventana de mantenimiento
- Evita actualizar durante picos de tráfico o campañas.
- Si hay e-commerce, evita horas de mayor compra y revisa pedidos en curso.
- Comprueba espacio en disco y salud general del hosting (errores recientes, límites de memoria).
4) Entorno de pruebas (staging) cuando exista
Si tu hosting ofrece staging, úsalo para ensayar el proceso. Idealmente:
- Escuche el audio con la pantalla apagada.
- Obtenga un certificado al finalizar.
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Descargar la aplicación
- Clona el sitio a staging.
- Aplica actualizaciones allí primero.
- Valida funcionalidades críticas (formularios, checkout, login, buscador, rendimiento básico).
- Si todo está correcto, replica el proceso en producción.
Orden recomendado de actualización (con criterios para excepciones)
Un orden habitual que reduce riesgo es:
- Copia de seguridad (archivos + base de datos) y verificación de restauración.
- Plugins (primero los críticos/seguridad, luego el resto).
- Tema (y comprobar personalizaciones).
- Core de WordPress (incluyendo actualizaciones menores de seguridad).
- PHP (cuando aplique, normalmente desde el panel del hosting, y con pruebas previas).
¿Por qué este orden?
- Los plugins suelen adaptarse a cambios del core y del tema; actualizarlos primero reduce incompatibilidades.
- El tema puede depender de funciones del core o de plugins; actualizarlo después de plugins ayuda a detectar si el problema viene del tema.
- El core al final evita que un cambio del core deje plugins antiguos en estado incompatible.
Excepciones razonables
- Vulnerabilidad crítica en core: prioriza actualizar WordPress core cuanto antes (siempre con copia previa). Luego ajusta plugins/tema si algo falla.
- Plugin “base” con extensiones: a veces conviene actualizar primero el plugin base (p. ej., WooCommerce) y justo después sus extensiones, en la misma ventana, para mantener compatibilidad.
- Actualización de PHP: si un plugin/tema nuevo requiere PHP más alto, puede ser necesario subir PHP antes. Hazlo en staging y con copia lista para restaurar.
Guía práctica paso a paso (producción)
Paso 1: Preparar una copia de seguridad y un plan de vuelta atrás
- Genera copia completa (archivos + base de datos).
- Guarda la copia fuera del servidor si es posible (almacenamiento externo).
- Confirma que sabes cómo restaurar (desde el panel del hosting o plugin de backups).
Paso 2: Revisar qué se va a actualizar
- En el escritorio de WordPress, revisa actualizaciones disponibles.
- Abre el changelog del plugin/tema si hay salto de versión importante.
- Identifica dependencias (extensiones relacionadas) y actualízalas en el mismo ciclo.
Paso 3: Poner el sitio en modo mantenimiento (si aplica)
- En sitios con ventas o reservas, usa una ventana corta y comunica internamente el cambio.
- Evita dejar el modo mantenimiento activo más tiempo del necesario.
Paso 4: Actualizar plugins en lotes pequeños
Recomendación operativa:
- Actualiza primero 1–3 plugins críticos.
- Comprueba el sitio (home, una página interna, formulario, login).
- Continúa con el siguiente lote.
Esto facilita identificar el causante si aparece un error.
Paso 5: Actualizar el tema
- Si usas un tema hijo, verifica que la actualización del tema padre no rompa estilos o plantillas.
- Revisa cabecera, pie, menús, blog y una plantilla de página representativa.
Paso 6: Actualizar WordPress core
- Aplica actualizaciones menores de seguridad sin demora.
- En actualizaciones mayores, valida compatibilidad con plugins clave y tema (idealmente en staging).
Paso 7: Verificaciones posteriores
- Revisa el frontal (navegación, responsive básico).
- Revisa el panel (editor, creación/edición de contenido, medios).
- Comprueba funcionalidades críticas: formularios, carrito/checkout, buscador, áreas privadas.
- Revisa registros si tu hosting o plugin de seguridad los ofrece (errores 500, PHP warnings).
Actualizaciones automáticas: ventajas, riesgos y cuándo habilitarlas
Ventajas
- Reducen la ventana de exposición ante vulnerabilidades.
- Disminuyen trabajo manual en sitios pequeños o con pocos cambios.
- En actualizaciones menores de core, suelen ser estables y recomendables.
Riesgos
- Una actualización puede romper compatibilidad y pasar desapercibida hasta que un usuario lo reporta.
- Puede coincidir con picos de tráfico.
- Si no hay monitorización, el fallo puede durar horas o días.
Recomendación por componente
| Componente | ¿Automático? | Cuándo sí | Cuándo no |
|---|---|---|---|
| Core (actualizaciones menores) | Sí, recomendado | Sitios en producción con monitorización básica | Entornos muy sensibles sin ventana de cambio |
| Core (actualizaciones mayores) | Depende | Si tienes staging y pruebas rápidas | E-commerce/membresías sin pruebas previas |
| Plugins | Depende | Plugins simples, de proveedor confiable, con buen historial | Plugins críticos (checkout, caché, seguridad, constructores) sin staging |
| Tema | Generalmente no | Temas muy estables y sin personalizaciones | Si hay tema hijo, personalizaciones o plantillas sensibles |
| PHP | No (manual) | Tras pruebas en staging | Sin pruebas ni copia lista |
Si habilitas automáticas, acompáñalo con: copias programadas, monitorización de uptime y un canal de alertas (correo del administrador o panel del hosting).
Manejo de incidencias tras una actualización
Señales típicas de problema
- Error 500 o “Hay un error crítico en este sitio”.
- Panel inaccesible o pantalla en blanco.
- Funciones rotas: editor, formularios, checkout, login.
- Conflictos visuales severos tras actualizar tema.
1) Usar el modo de recuperación de WordPress
WordPress puede activar un modo de recuperación y enviar un enlace al correo del administrador cuando detecta un error fatal. Si lo recibes:
- Accede con el enlace.
- Identifica el plugin/tema señalado.
- Desactívalo temporalmente desde el panel para recuperar el acceso.
2) Desactivar el plugin problemático si no puedes entrar al panel
Opciones habituales (según herramientas disponibles):
- Desde el panel del hosting (Administrador de archivos): renombra la carpeta del plugin en
wp-content/pluginspara forzar desactivación. - Desde un cliente FTP/SFTP: mismo enfoque, renombrando la carpeta del plugin o moviéndola.
Ejemplo práctico: si el plugin se llama mi-plugin, renombra wp-content/plugins/mi-plugin a mi-plugin.off. Luego recarga el sitio.
3) Volver a una copia de seguridad (rollback)
Si el sitio es crítico y necesitas restaurar rápido:
- Restaura archivos y base de datos al punto anterior a la actualización.
- Verifica que el sitio vuelve a funcionar.
- Repite el proceso en staging para aislar el componente que falla antes de reintentar.
4) Registrar el incidente para evitar repetición
Documenta en un registro interno (aunque sea una nota compartida) estos campos:
- Fecha/hora y ventana de cambio.
- Qué se actualizó (versiones anteriores y nuevas).
- Síntoma observado y mensajes de error (captura o texto).
- Acción correctiva (desactivar plugin, restaurar backup, cambiar PHP, etc.).
- Causa probable y prevención (p. ej., “probar en staging”, “actualizar extensiones junto al plugin base”, “posponer versión mayor”).
Este registro reduce tiempos de resolución y ayuda a decidir qué componentes conviene automatizar o mantener con actualización manual controlada.